BUSQUEDA

Disponible en iTunes y Amazon

CRÉDITOS

 

Thursday
Jun252015

...y, ¿qué hacemos ahora?

Debido a la velocidad con que transcurren los sucesos políticos que sacuden a nuestro país, cualquier intento de análisis o comentario oportuno se hace extemporáneo casi inmediatamente. No obstante, considero necesario ofrecer una opinión sobre la actualidad nacional, de la que he estado y estoy siempre pendiente, y que me concierne como ciudadano panameño. 
No acostumbro comentar acerca de asuntos sobre los cuales no poseo información confiable y suficiente. Sin embargo, nuestro Panamá atraviesa por una situación que resulta especial, por lo inédita en nuestra historia. La conducción, indagatoria, detención y llamado a juicio por supuesta participación en actos ilícitos, de personas con alto perfil público o social, figuras que antes se consideraban intocables, no tiene antecedentes en nuestro país. Esto, que inicialmente nos pareció una excepción, hoy es algo común. A primera vista, no existe espacio para criticar la actuación del Ministerio Público. La celeridad con la que se están procesando actualmente las denuncias, contrasta con la manera como en el pasado se manejaban estos asuntos. 
El hecho de ser abogado, por estudio y formación, me excluye del grupo de ciudadanos que piensa que un acusado debe ser considerado culpable hasta que se pruebe su inocencia. Por lo tanto, presumo la inocencia de los acusados hasta que se compruebe su culpabilidad en un juicio. Pero debo manifestar que me desconcierta un tanto la tardanza en hacer cargos formales a las personas que ya han admitido su culpabilidad voluntariamente, o que han sido directa o indirectamente vinculadas a funcionarios o empresarios que han sido oficialmente imputados, o que simplemente, deben responder por la no diligencia en el ejercicio de sus funciones oficiales. Todo esto, en medio de lo que aparenta ser una realidad nacional que escandaliza: el cotidiano saqueo a las arcas del estado.
Tanto la Contralora como la Procuradora de la pasada administración, parecen no haber cumplido satisfactoriamente sus obligaciones de supervisión y protección de los intereses de la Nación, según se deduce del cúmulo de acusaciones en contra de una pluralidad de individuos que hoy sufren detenciones preventivas, Impedimentos de salida del país, o que han sido formalmente imputados. Pero ninguna de las dos funcionarias ha sido aun acusada formalmente. Otro caso, el del ex-alcalde Bosco Vallarino, quien aun no ha sido formalmente imputado a pesar de un video hecho público y de su pública admisión de haber aceptado coimas a cambio de favores políticos, ha generado comentarios que apuntan a asegurar que los casos que involucran a la membresía del partido político del actual presidente, van a ser tratados con especial lentitud. Esa opinión también es utilizada para argumentar una persecución política contra el partido CD, sus aliados y el ex-presidente de la República de Panama, Ricardo Martinelli.
Pareciera que las acusaciones que se investigan son justificadas y que se poseen indicios suficientes para sustentarlas. Las admisiones de algunos de los implicados fueron las que impulsaron el proceso de indagatoria oficial y a su vez produjeron mas conexiones a probables ilícitos y a nuevos posibles protagonistas de éstos. El carácter público de las pesquisas y la presentación diaria de las opiniones de los abogados, acusadores y/o acusados brindan un marco de transparencia que refuta la opinión de persecución política. Incluso algunas de las personas que resultaron implicadas, según las indagatorias, y que ahora hablan de persecución, abandonaron el país antes de que se les conectara con posibles ilícitos, o se les citara formalmente para responder sobre los hechos investigados.  No parece probable que pretendan regresar voluntariamente para aclarar las cosas.
Otro de los componentes de la larga cadena de trampas descubierta, que merece una investigación prolija, es el sistema bancario nacional. Millones de dólares fueron depositados, repartidos, retirados e incluso sustraídos y reintegrados con otros fondos, como en el caso de Financial Pacific, sin que los encargados de la supervisión de tales actividades interviniesen con la suficiente energía para determinar la legalidad o no de las transacciones e impedir transgresiones fiscales. Resulta imposible de justificar la manera irresponsable como autoridades bancarias en Panamá se comportaron durante la pasada administración y mas pasmoso aun es que no hayan explicado aún, públicamente, cómo y por que ocurrió. Me parece que deben hacerlo, sobre todo para refutar la opinión internacional que identifica a Panamá como un paraíso para el lavado de dinero. En el estado actual de cosas ¿que más puede derivarse de hechos en los que se han involucrado a instituciones financieras, empresas y empresarios, locales y foráneos? Puede uno imaginarse que no todos los bancos locales se prestaron para estas argucias, pero los que lo hicieron deben ser identificados y sancionados. 
Otro componente primario de la corrupción son las empresas privadas. La firma Odebrecht, harto conocida en nuestro país por su conexión a mega-proyectos, ha sido recientemente acusada de corrupción en Brasil y su presidente puesto a órdenes de las autoridades. Dentro del marco de investigación de la corrupción en Panamá, teniendo en cuenta la realidad de sobornos descubierta en Brasil, que parecen involucrar a Odebrecht, resultaría inaudito que no se investigara si en Panamá se hicieron pagos de sobornos para lograr que la compañía lograse ganar las licitaciones multimillonarias obtenidas en los últimos 10 años. El tema no es determinar si Odebrecht estaba o no capacitada para realizar los trabajos. El tema a tratar aquí es investigar si existieron o no las coimas, los sobre-costos fraudulentos y la ausencia de supervisión, todo dirigido a propiciar la apropiación indebida de fondos públicos. 
Parte del problema actual es cómo determinar responsabilidades y culpas en un sistema administrativo diseñado y operado precisamente para encubrir o justificar la actividad corrupta, o inescrupulosa. Ese entorno de trampas no se originó con la criminal administración de algunos malos funcionarios del pasado gobierno, amparada desde los más altos niveles del poder político, judicial, económico y empresarial. Simplemente se continuaron ejerciendo actividades que constituyen la manera normal de "hacer negocio" en nuestro país. Ser intermediario pagado resulta una acto considerado normal dentro y fuera del gobierno y, de hecho, la razón por la cual muchos aceptan formar parte de la administración pública. Esta percepción de normalidad ayuda a entender por que razón algunos de los imputados consideran que devolver los millones que adquirieron de manera dudosa es suficiente para que se desvanezcan las responsabilidades civiles o penales de sus actos. En sus mentes, ellos no hicieron "nada malo". Simplemente aprovecharon sus conexiones políticas, o de negocios, para actuar como intermediarios, hacerse un "billete" por eso y seguir su camino, igual que lo hicieron otros desde quien sabe cuantas administraciones pasadas. 
Repito, el problema es ¿cómo responsabilizar solo a unos pocos y desentenderse de los demás que hicieron, y quizás siguen haciendo, lo mismo? ¿Cómo castigar a todos los actores de las trampas sin a la vez reformar al sistema que permitió, alentó, protegió, alcahueteó y justificó sus acciones? ¿Cómo sustituir la trampa y su posibilidad sin destruirlo todo? ¿Cómo evitar el examinar nuestra responsabilidad, la de la sociedad civil, por haber permitido la continuidad de estas prácticas, inapropiadas y/o deshonestas?
Las acciones emprendidas por el sistema judicial, bajo la presidencia de Varela, ha puesto en marcha una dinámica que no va a poder ser detenida con discursos sino con hechos. Ahora existe el escenario y la oportunidad para producir un verdadero cambio. Después de la invasión del '89 existió una verdadera posibilidad para crear una nueva realidad política y fue desaprovechada. Lo que se hizo fue reconstruir el argumento oligárquico pre-68, hecho que propició el renacimiento y fortalecimiento de los politiqueros y atracadores de siempre. No se realizaron los cambios constitucionales que hubiesen ayudado a prevenir el tipo de escenarios que hoy lamentamos. No se eliminaron expresamente las costumbres y usos que permiten una elástica interpretación de la moral y el deber del servidor publico, transformando lagunas legales en nebulosos océanos de impunidad para el movimiento de la corrupción.
Las intenciones de volver al pasado se evidenciaron rápidamente. En el gobierno de Endara, la pugna por el poder destruyó la alianza triunfadora y se encargó de ubicar las cosas, e intereses, en su lugar. La caída de la Democracia Cristiana, uno de los dos únicos partidos nacionales con una real ideología (el otro era el Partido del Pueblo), fue el clarín anunciando el fin de la ilusión de cambio y presagiando el colapso de la supuesta razón esgrimida, el bienestar de la Nación, con el que se pretendió y aun se pretende justificar la horrorosa invasión del '89.
Hoy nuestro Panamá ve expuesta, en toda su repugnante y hedionda naturaleza, la realidad del sistema que nos ha gobernado y representado como sociedad por décadas, ese que supuestamente había quedado saneado con la eliminación de la dictadura militar. El pasado gobierno democrático puso toda su energía en organizar una estructura paralela, capaz de extraer de las arcas públicas todo lo que pudiese, con o sin escrúpulos, aparentemente con el único propósito de transformar a un millonario, en billonario. Eso, a costa del esfuerzo de todos los contribuyentes y del desamparo de los más necesitados. Crimen de lesa humanidad, porque a causa de ello los enfermos no fueron atendidos, la juventud no fue educada, el hambriento no fue alimentado, el desarrollo humano se detuvo. Las obras ejecutadas, algunas excelentes como el Metro, fueron conscientemente utilizadas tal vez para obtener probables ganancias ilícitas y para crear simpatías populares con las cuales distraer la atención del pueblo y evitar las preguntas que ahora nos hacemos todos los ciudadanos honestos.
Pero no pensemos que esas acciones constituyen una anormalidad. La corrupción ha estado en la humanidad desde tiempos inmemoriales. Por eso hay que combatirla como se combate la gangrena, amputando la parte podrida. Como dijo Garabet en "América, América", existe demasiada basura para una escoba. Para empezar, debemos destruir el podrido sistema que hoy la apoya y que la estimula. 
La pregunta es ¿cómo destruir al sistema corrupto que nos sostiene, sin que el país entero se nos caiga encima?, y, ¿qué hacemos ahora?

Rubén Blades | Vancouver,  20 de Junio, 2015

Tuesday
Jun092015

Después de la cumbre

Hasta ahora, generalmente me ha parecido que las reuniones presidenciales de nuestro continente producen más oportunidades para protagonismo político que resultados capaces de crear consecuencias significativas para nuestras sociedades. En el caso de la reciente "Cumbre" en Panamá, sin embargo, podemos anotar que la diferencia con cualquier otra antes celebrada, ha sido el cordial acercamiento entre los gobiernos de Cuba y de Estados Unidos, luego de una distancia de 56 años, plagada de retórica hostil y de públicas acusaciones y ataques. Por ese resultado, esta Cumbre me ha parecido trascendente.

Las razones para que ocurriera este deshielo diplomático parecen evidentes. No solo el estrepitoso fracaso que ha representado el bloqueo de Estados Unidos a la isla, estrategia que en vez de crear el debilitamiento de la dictadura en Cuba, lo único que logró fue castigar a su población y brindarle al gobierno una “razón” para explicar sus posibles fracasos y para justificar el uso de la represión. La estrategia de aislamiento, planteada por los gringos como una legítima preocupación por la justicia y los derechos humanos, crea una contradicción hipócrita en la política externa del vecino norteño, a quien parece no importarle lo mismo con las transgresiones a los derechos humanos cometidas por otros países como China, por ejemplo, con la cual mantiene relaciones a pesar de sus violaciones a los derechos fundamentales, la invasión y avasallamiento del Tíbet o la represión, que se pueden calificar de extremas comparadas con cualquier cosa ensayada por el régimen cubano. 

El presidente Barack Obama -de quien considero pasará a la historia como uno de los mas inteligentes que ha tenido su país, aunque ello no lo haga en ocasiones menos contradictorio en sus acciones- parece comprender la necesidad de establecer una conexión que permita, a los intereses que él representa, tener acceso a lo que va a ocurrir en Cuba una vez se produzca la desaparición de sus principales líderes. Los Castro ya están, diría un hípico, "en los últimos trescientos metros" de su vigencia política activa. Su salida del poder va a producir consecuencias que demandarán una actitud y estrategia distinta, y en tal sentido, los dirigentes estadounidenses se preparan para no quedarse por fuera de lo que será un nuevo orden que, por consideraciones básicas de geopolítica y economía, requieren de su atención y esmero. 

Aunque la nomenclatura en Cuba anuncie que las cosas seguirán como antes, la realidad apunta en otra dirección. Y es que para el gobierno cubano también existen motivos de urgencia que justifican su aquiescencia a un cambio. Tanto Fidel como su hermano Raúl deben ser conscientes de que, por desagradable que sea, el final se acerca y lo que les resta es intentar influir ahora en el curso que van a tomar los hechos del futuro inmediato, aceptando que ninguno de los dos podrá estar presente, ni podrán mantener su actual capacidad de control y liderazgo conductor.

Por otro lado, los subsidios y ayudas que recibe Cuba a través de aliados como Rusia y Venezuela, están amenazados por los problemas económicos y políticos que hoy atraviesan los gobiernos de esos países. La cancelación inminente de tales apoyos podría producir en la isla otra versión del cataclismo que representó el llamado "periodo especial", cuando la desaparición de la URSS detuvo la incipiente mejora que experimentaba la población y alteró sus expectativas de calidad de vida. La hambruna que desató la súbita desaparición de recursos aun se recuerda amargamente. A diferencia de hace décadas, dudo que el pueblo cubano esté dispuesto hoy a excusar y soportar la repetición de tal angustia con igual resignación.

Las consecuencias objetivas, tanto para los Estados Unidos como para Cuba serán, por donde se examine el asunto, positivas. No considero que lo mismo puedan esperar países como Puerto Rico y la República Dominicana. Puerto Rico, en especial, me luce más vulnerable al resultado de la nueva realidad Cuba-Estados Unidos, no solo por estar actualmente atravesando la crisis económica mas seria de su existencia, si no porque parece no contar con una estrategia clara que le permita enfrentar necesidades primarias, en caso de emergencia, desde la capacidad de alimentar a su país produciendo sus propios alimentos, hasta la de un diseño administrativo que produzca la sustitución de ingresos perdidos, en el evento en que las actuales condiciones de subsidios y ayudas federales que recibe del Norte sean drásticamente reducidas, o interrumpidas.  

La decisión asumida por los Estados Unidos hace mas de setenta años, de mantener bases militares, aéreas y navales en el mundo, resulta un gasto innecesario en este nuevo siglo de drones, submarinos atómicos, misiles intercontinentales y computadoras. Una explicación para la continuidad de la tutela estadounidense sobre Puerto Rico fue la existencia de una Cuba hostil al interés norteamericano en el área, un enemigo localizado a escasas millas del territorio continental, requiriendo de un monitoreo constante y cercano. La inminencia de cambios en La Habana hace hoy menos factible y mas onerosa la continuidad de la pasada política estadounidense, no solo frente a Cuba si no también frente a Puerto Rico. El final de la percibida amenaza convierte a Borinquén en algo dispensable, política y económicamente, en el futuro cercano.

Consideremos que ya no parece imposible que Estados Unidos se encuentre dispuesto a devolver a Cuba la jurisdicción y control sobre el territorio de Guantánamo. Siguiendo esa línea, tampoco nos debe parecer imposible que considere entregar a Puerto Rico su independencia para así consolidar el legado de un presidente que antes de terminar su mandato, decide poner fin a los dos ejemplos mas evidentes del pasado y presente "imperial" de su país, en el área Caribeña y América.

Para República Dominicana, el mayor problema inmediato ocasionado por el fin del bloqueo a Cuba y su apertura económica será definir cómo y con qué sustituir la merma a sus ingresos en el sector turismo, renglón de contribución importante al PIB del país. El mundo hará de Cuba su punto de interés destinatario y las consecuencias económicas se harán sentir en toda el área. Si bien inicialmente la súbita posibilidad de actuar y escoger traumatizará al sector popular cubano, por no llamarlo privado aun, su recuperación será rápida y contundente. Mejor preparados educacionalmente, con ansias ahora liberadas de competir, y con la paciente experiencia que hizo ganadoras a sociedades antes destruidas como Japón, Alemania y la Unión Soviética, NADA va a detener el futuro triunfo de Cuba en todas las áreas en las que decida incursionar, una vez el actual sistema y el modelo marxista-leninista que lo sostiene, se desmoronen. Para los que aun no lo consideren, o pretendan soslayarlo, el verdadero efecto y legado de la revolución cubana comenzará a manifestarse con toda su fuerza en ese momento, precisamente.

¿Y que haría Puerto Rico? ¿Tienen mis queridos hermanos en la Isla un plan de contingencia, consensuado nacionalmente y con el apoyo de todos sus grupos políticos, incluyendo a los que abogan por la Independencia, por el Estado Libre-Asociado y por la estadidad?  Si se mantiene el status del "Estado Libre Asociado", ¿como enfrentarán las consecuencias de una Cuba abierta y competitiva? Y, más grave aun, ¿cuál será la estrategia a seguir si el gobierno de los Estados Unidos se retira unilateralmente de su presente relación con Puerto Rico y la obliga a enfrentar una independencia forzada? 

Espero que alguien con el poder de tomar acción, haya considerado las posibilidades que describo en este artículo. En todo caso, estas nuevas realidades me resultan menos fantásticas de lo que hubiera sido predecir el fin de la Unión Soviética, o la caída del muro de Berlín. Ambos episodios, en apariencia repentinos, tenían en realidad décadas de estarse gestando aunque pocos consideraron su posibilidad.  

Creo que la vida viene con el futuro en sus brazos, corriendo, a sorprender a la sorpresa.

Rubén Blades | 18 de Abril, 2015

Monday
Apr132015

Eduardo Galeano

Le conocí a través de la lectura de sus obras. Me pareció un escritor sólido, con una nueva perspectiva de la historia, un romántico en una era en la que el cinismo crece cuando vemos que la gente parece no estar dispuesta a cambiar, con hechos, lo que critica con palabras. Honesto en su posición como intelectual y valiente en su auto-crítica. Sus análisis y artículos de opinión lograron ilustrar -y también molestar- a corrientes de derechas e izquierdas, y eso de alguna manera resulta una prueba de su objetividad, una cualidad sorprendente en un medio tan intrínsecamente subjetivo como lo es el periodismo, no importa cuanto se discuta lo contrario. 
 
Galeano fue un cronista de América, y más que político, su argumento siempre me pareció sustentado en una identificación con el ser humano y no con doctrinas ideológicas. "Memorias de Fuego" enaltece nuestro presente, recordando un pasado lleno de imágenes e historias que aunque parezcan cuentos, fueron reales. La ternura de muchas escenas, la terrible realidad que a veces es descrita, el orgullo que inspiran hechos de heroísmo y de ingenio, la cruda descripción de injusticias y de corrupciones, la ausencia de juicios viciados por el panfleto, todo contribuye a crear una visión de la vida americana que no se fundamenta en posturas políticas, ni en nacionalismos mal entendidos y peor aplicados. Galeano escribió acerca de UNA América, de la gente que ha vivido, vive y que continuara viviendo su búsqueda constante, envueltos, iluminados y enredados, tratando de hallarle sentido a una existencia cuya explicación al final posiblemente solo dependerá de nuestros actos y sus resultados. Cada libro rebosa anécdotas describiendo la magia del entorno contradictorio que en nuestras tierras define la posibilidad de nuestras vidas. Me sorprendía constantemente, aún después de que la edad me hiciera difícil las sorpresas y esa es una de las cosas por las que le estaré siempre infinitamente agradecido.
 
Lamento no haber podido conversar con él alguna vez, y lamento que no tengamos la posibilidad de leer nuevas obras de su autoría. Independientemente de banderías políticas, Eduardo Galeano fue un escritor que provocaba leerlo, perspicaz, lapidario, erudito. Otro más de los indispensables que se nos muda al "otro barrio", un lugar que cada vez se va nutriendo mas de la clase de gente que aun necesitamos por acá, en este "Sub-D" de abuelas y dictadores, de santos y pecadores, alucinado y glorioso.
     

Rubén Blades | 13 de Abril, 2015 

 

 

Fotografía: Eduardo Fisicaro 
http://fisicaroeduardo.wix.com/eduardo-fisicaro  

https://www.facebook.com/edfisicaro

Thursday
Apr092015

Cumbre Mundial por el Arte y la Cultura para la Paz de Colombia

(Texto leído por Rubén en el concierto ofrecido durante la Cumbre Mundial por el Arte y la Cultura para la Paz de Colombia, el 9 de abril de 2015)

¿Quién dice que perdimos, porque entre la angustia sigue América? ¿Quién cree que no hay manera de dar a nuestra historia un mejor final?

Hoy 9 de abril del 2015, celebramos en Bogotá la Cumbre Mundial por el Arte y la Cultura para la Paz de Colombia. Desde este Parque Metropolitano Simón Bolívar considero necesario, con su permiso, dedicar unos minutos al tema que nos reúne en este lugar, esta noche: el tema de la Paz.

Sin ella, se paraliza absolutamente cualquier posibilidad de que podamos en forma continuada y exitosa identificar, enfrentar y resolver nuestros problemas, sean personales o comunitarios. La paz crea la atmósfera y el escenario necesarios para que prevalezcan las mejores posibilidades del ser humano, esas que garantizan la existencia de justicia, de consideración y de respeto al derecho ajeno, la que impulsa una mejor calidad de vida.

La paz permite la aparición de los mejores ángeles de nuestro carácter nacional y apoya oportunidades que favorezcan el desarrollo de nuestras esperanzas, talentos y voluntades, todo planteado dentro de un marco de solidaridad social. Pero sin justicia social alcanzar la paz nos resultara imposible. La injusticia convierte a la paz en una expectativa elusiva e insostenible.

Por eso hoy, cuando destacamos esta reunión en donde el arte y la cultura se pronuncian internacionalmente a favor de dar a la paz un espacio para crecer y sostenerse nacionalmente, reconozcamos cada uno de nosotros la necesidad de mejorar nuestras conductas como personas, si es que deseamos ayudar a nuestros países a crear el terreno propicio para la paz.

Consideremos el ayudarnos mutuamente; decidamos renunciar a conductas antisociales como la violencia domestica, el "bullying" en nuestras escuelas, la corrupción, política y civil, (que es una forma de violencia al bien común), desistamos del ataque a otros por el color de su piel, por su sexo, por su preferencia sexual, por su edad, por su inclinación política o religiosa.

Colaboremos juntos para crear el escenario que promueva a una paz sostenida y compartida por todos, dentro del necesario marco de la justicia social. El respeto al derecho ajeno, a la persona, a las ideas, al sagrado servicio a la Patria que nos vio nacer y que nos cubrirá después. Desear la paz, creer que es posible su existencia duradera no es una quimera. Un escenario ideal puede ser transformado en realidad por el ejercicio de nuestras voluntades, de nuestras almas.

Les digo que creo que es posible lograrlo. Repito: de nuestras voluntades dependerá el producir la paz y todas sus positivas consecuencias. Trabajemos juntos para hacerla posible, por el bien no solo de Colombia; también por el bienestar de todos nuestros países y de nuestro maltratado planeta.

Muchas gracias.

Rubén Blades | Bogotá, Colombia | 9 de Abril, 2015 

 

Wednesday
Feb042015

Monseñor Romero

 

Monseñor Romero:

Usted quizás no escucha nuestras voces. No lee lo que escribimos.
En el lugar en el cual usted hoy existe, tal vez no sea necesario hablar, leer. Solo sentir resulta suficiente.
Desde acá, el lugar que lo exilió físicamente hacia el ideal inmortal, los sentimientos de todos nosotros, no solo de los salvadoreños, están con Usted. 
Su conducta, su honestidad, su riesgo asumido por el compromiso con los necesitados, algo hecho sin expectativas de lucro, o de reconocimientos o premios, todo justifica la distinción conferida. 
No soy de los que creen en milagros. Creo en circunstancias, sincronismos, coincidencias. Pero eso no implica que no crea en la maravillosa aparición de la decencia en el medio de la corrupción mas grande, de la brutalidad mas grande, de la violencia mas grande. 
Los ideales solo existen cuando son sostenidos ante la realidad mas opresiva. Usted, con la mayor tranquilidad, sostuvo el ideal de la verdad, de la justicia, de lo correcto. Y por eso lo mataron los que odian a la razón, a la verdad, al medio ambiente, a la igualdad, a la justicia, al derecho de otros, a la decencia. 
Pero aunque maten a la gente nunca podrán matar a las ideas. Por eso sus asesinos no ganaron, y Usted si.
Lo extrañamos físicamente Monseñor, aunque viva en nuestros pensamientos. Nos alegramos que este Papa lo haya reconocido, aunque lamentamos que no lo haya hecho el Vaticano más temprano. Pero Usted, "llego a la selva sin la esperanza de ser obispo"... y sin deseos de... "sueños de aire acondicionado"... Ejemplar conducta!
Nuestro respeto por su honestidad y consecuencia.
Reciba un abrazo de toda América, Oscar Arnulfo Romero.

Rubén Blades | 3 de Febrero, 2015

 

 

 

Wednesday
Dec312014

Declaración Pública

Deseo hacer una declaración pública que, aparte de necesaria, me complace y satisface, por varias razones que comprenderán fácilmente una vez que terminen de leer esta nota.

Hace un par de años, el joven Joseph Verne declaró públicamente que existía una posibilidad de que yo, Rubén Blades, fuese su padre natural. Ya en alguna otra ocasión anterior se me había abordado acerca del tema, pero nunca le di crédito alguno.  

En mayo del 2013, sin embargo, un familiar mío accedió a realizarse una prueba de ADN con el Sr. Verne, y aunque el resultado parecía evidenciar una clara relación de consanguinidad entre ambos, no fui notificado de ello. Seis meses más tarde, en diciembre de 2013, se recibió una carta en el hogar de mi padre en Panamá, informándole del hecho. 

En ese momento me encontraba en Panamá y mi padre me dio a leer la carta, que estaba dirigida a él y no a mi. La información contenida en la carta captó inmediatamente mi atención, pues parecía tener carácter científico y serio, por lo que a mi regreso a New York contacté a un grupo de abogados en Puerto Rico. Les di los datos necesarios para que comunicaran al Sr. Verne mi propósito de realizarme la prueba de paternidad que ya él había solicitado previamente. 

Los abogados localizaron al Sr. Verne y se hicieron los arreglos logísticos para que tanto él, como su madre y yo, concurriésemos a un laboratorio a realizarnos una prueba de ADN. Esas pruebas se lograron en Febrero del 2014 y los resultados fueron concluyentes: Joseph Verne, varón de 39 años de edad, es mi hijo biológico. La convicción de Joseph resultó ser verdad y yo, desde luego, estaba equivocado al haber considerado que no existía esa posibilidad.

Aunque nada podrá jamás aplacar mi vergüenza con él y conmigo mismo, nos reunimos en marzo del 2014 y desde entonces hemos mantenido una comunicación óptima incluyendo a mi nieta, una brillante joven de 13 años.

En agosto de este año los llevé a Panamá, para que conocieran a mi padre, mi país, mis amigos y mis orígenes, que de alguna manera son también los de ellos. Estamos en el proceso de normalizar en lo posible la situación, en lo personal y legal, entendiendo que es una tarea que durará hasta el día de nuestra muerte.

Todavía me resulta difícil creer y asimilar lo ocurrido y aunque me continúa atormentado el hecho de no haber asumido antes la responsabilidad que me correspondía en esta situación, el contacto que tenemos y que hemos ido aumentando tanto en tiempo como en intensidad nos ha llevado a considerar con regocijo las nuevas posibilidades que nos ofrece este súbito giro en nuestras vidas.

He querido esperar hasta ahora para hacer este anuncio, porque deseaba un tiempo de tranquilidad para nosotros, que nos permitiera establecer la necesaria y deseada conexión entre ambos. No quise hacer un anuncio público sin haber establecido la base para una relación real entre los dos. Como comprenderán, la situación no resulta fácil de administrar para nadie. 

Tal como siempre he manejado mis cosas, considero que este es un asunto personal que será atendido de forma privada, como corresponde, especialmente cuando se trata de un hecho ocurrido hace 39 años, con la dificultad que conlleva el manejo de memorias distintas y la imposibilidad de probar adecuadamente cualquiera de las versiones existentes. 

Por otro lado, no voy a contribuir al desarrollo de ninguna acción ajena a nosotros, que vaya a incomodar a mi esposa, a mi nieta, a Joseph, a su madre, al Sr. Verne ni a nuestras familias, participando en programas o entrevistas que solo buscan satisfacer morbos y obtener así ventajas comerciales. No pienso hacer ninguna otra declaración pública sobre el tema. Joseph y yo consideramos que este anuncio público es claro y suficiente.

En el plano íntimo, pretendo hacer todo lo que sea necesario para mitigar las consecuencias adversas de un hecho acontecido hace muchos años, y que por mi terquedad y aprehensiones no fue atendido de la manera correcta. Creo que nunca es tarde para corregir un error. Así lo establecí también a través de una comunicación personal con la señora madre de Joseph, incluyendo al Sr. Verne, quienes le criaron y cuidaron de una forma muy correcta. A ellos les debo mi agradecimiento eterno y mi absoluta expresión de vergüenza, por no haber considerado posible lo que ahora ha sido demostrado. La crianza de mi hijo la debí compartir con ellos.

Me queda el resto de vida que tengo para tratar de complementar, en lo posible, lo que ellos han hecho y desde luego, contribuir a la crianza y formación de mi nieta. Con ello también voy a mejorar mi propia formación y carácter, con las experiencias que solo este tipo de relación puede ofrecer a un ser humano.

De parte de todos nosotros, felicidades y que tengan un próspero 2015!

Rubén Blades | 31 de Diciembre, 2014

 

 

 

 

Saturday
Dec202014

Cuba

El aparente asombro y las aparatosas declaraciones que se escuchan desde los extremos del espectro político internacional, en torno al anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos de América, no son más que el reflejo de cuán obtusas pueden ser algunas posiciones que más que políticas parecen ser emocionales, oportunistas o interesadas. A estas alturas del siglo veintiuno, es absurdo pensar que estas posturas extremistas no hubieran sabido que esto iba a suceder, más temprano que tarde.

Lo que se ha producido hace un par de días es simplemente el reconocimiento oficial, por parte del gobierno estadounidense, del fracaso de su política pública hacia Cuba, a todas luces negativa, absurda y contradictoria. Ante las múltiples declaraciones de la derecha continental, no puedo hacer más que preguntarme: ¿No saben ellos que Estados Unidos mantiene relaciones diplomáticas con China y su gobierno, comunista hasta la médula, a pesar de la masacre de Tiannemen Square y de su invasión al Tibet?. ¿Con qué argumentos sostiene Estados Unidos su ruptura diplomática con Cuba, si se permite tener relaciones oficiales con otros países en los que tampoco existen libertades políticas, ni se respetan algunos derechos humanos?. Es más, Estados Unidos mantuvo relaciones con todas las dictaduras derechistas de América Latina, aún más asesinas, corruptas e infractoras de los derechos humanos. La vigencia de los derechos humanos nunca fue un argumento que impidiera que políticos norteamericanos, desde Eisenhower a Obama, brindaran reconocimiento oficial a regímenes que considerase útiles a su percepción del interés nacional. 

A cualquier mente libre de complejos y de intereses creados resultara fácil considerar que para estos políticos, el rojo de la China comunista ha sido transformado, por causa de un daltonismo económico internacional, en el verde-dólar que simboliza la capacidad de una sociedad con potencial para consumir. Eso, unido a la poderosa persuasión que representa en la "real-politik" su arsenal atómico, es suficiente argumento para que los Estados Unidos decida aceptar la integración de la China al Club del Primer Mundo democrático como invitados, sin demandar de ellos la previa aplicación de los cánones de la democracia como requisito indispensable de ingreso, algo en que han insistido por cinco décadas en el caso de la Cuba de Fidel Castro.

En la isla, la gente reaccionó expresando felicidad ante la perspectiva de sacarse, después de 53 años, uno de los dos dedos que sin su autorización han introducido terceros al esfínter nacional. Es un evento que anuncia, y más claro no puede serlo, un cambio radical para ese abusado país. Y es muy probable que pronto podrán sacarse el otro dedo, el de la dictadura castrista, incluso por un factor natural inevitable: la vejez. Los políticos y el pueblo cubano, con la madurez y la prudencia que otorga el sufrimiento y la actitud consecuente, comprende y acepta filosóficamente estas realidades, a pesar de los pesares. 

En los Estados Unidos, país que presume de saberlo todo, los republicanos continúan empeñados en aferrarse al siglo 19 y rechazan el histórico paso asumido por el presidente Obama. Y no son todos los republicanos. Los representantes de dos específicos Estados, el de la Florida y el de New Jersey son los mismos que han sostenido por décadas la equivocada noción de que el bloqueo a Cuba produciría la presión política necesaria para introducir la democracia allí. Los votos de esos componentes de la Unión, específicamente los de la Florida, han probado ser de una utilidad crucial en ocasiones como la del fraude del 2000, que han definido la posibilidad de que los candidatos republicanos sean electos, re-electos, o rechazados. Desde hace décadas, los resultados de las elecciones en estas comunidades han dependido de la atracción que ejercen las retóricas anticastristas y no de los argumentos racionales de administración pública. Esperar que el cerebro les vuelva a la cabeza parece imposible, pero imagino que ahora esos políticos se verán obligados a hacer una evaluación del efecto que la declaración de Barack Obama ha producido entre su electorado. Afortunadamente, la población de Florida ha ido recobrando paulatinamente el juicio critico y el asunto de Cuba hoy no se plantea con la vehemencia irracional que caracterizo la discusión y el discurso sobre el tema en las décadas de los setenta y ochenta. 

Por otra parte, no hay que dejar de considerar y de poner en la ecuación, los beneficios que en estos Estados produjo y produce el bloqueo a Cuba. No se puede obviar que la política del bloqueo creó la industria del anti-castrismo, de la cual derivan beneficios, desde hace mas de cuarenta anos, muchos medios y comentaristas -radio, televisión, periódicos y publicaciones varias- así como políticos profesionales y politiqueros oportunistas. Si las relaciones en efecto se regularizan, el efecto creará una ola que barrerá con muchos empleos a lo largo de toda la Costa del Este de los Estados Unidos. Quien considera a Elián noticia hoy? Que pasara cuando Fidel deje de ser la piñata de estos adultos? Que justificara su existencia cuando los Castro y su marxismo desaparezcan?

Es indudable que el bloqueo también logró lastimar y perjudicar al pueblo de Cuba, destinatario directo del dolor causado por la medida. En nada afectó al supuesto blanco del ataque, la dictadura castrista. Por el contrario, amparada por la excusa del bloqueo, las medidas antidemocráticas y la represión se multiplicaron e impidieron que se desarrollara en el tiempo un argumento político distinto al que imperaba en 1958, un argumento cubano que probablemente no hubiese sido el colonialismo ni el capitalismo de aquella época, pero tampoco el comunismo "sui-generis" de Fidel. Por eso, Cuba es un experimento cuyo resultado, más allá de las injerencias comunistas o capitalistas, aún esta por verse. Espero que será un resultado agradable y provechoso para el mundo, a pesar de lo doloroso y trágico de su gestación. Cuba es un pueblo heroico, especial en su humanidad.

Veremos que ocurre ahora. Por lo pronto, desde los Estados Unidos el bloqueo se mantiene e imagino que los republicanos harán de ello una tarima desde la cual buscar el voto de sectores que claman venganza, más que justicia. Y es probable que en Cuba los comunistas ortodoxos, que constituyen la contra cara de la estupidez republicana, buscarán continuar vigentes y pretenderán justificar sus obsoletas y falsas argumentaciones apelando a la emoción y a la retórica panfletaria. Pero me parece que ya es un asunto de tiempo, para que la insensatez que ha sometido al noble pueblo cubano al sufrimiento, llegue a su necesario fin. Y es que la razón, finalmente, se impondrá. Cabe también este caveat a mi querido Puerto Rico: a ponernos las pilas en lo relativo a la capacidad de auto-producción alimentaria, identificación de mercados donde el producto puertorriqueño pueda competir exitosamente en mercados internacionales, promuevan el desarrollo de capacidades energéticas que permitan su autonomía en lo posible. La entrada de Cuba va a crear consecuencias económicas que van a ser sentidas en toda América, y el Caribe, especialmente en las sociedades subsidiadas, o que han subsistido por el "forfeit" de la no competencia. Cuba tiene educación, emprendimiento, ganas y un espíritu de sobrevivencia después de un desastre que solo puedo imaginarme en el Berlín, o en la Hiroshima del 1945. Se va a llevar por enfrente a quien pretenda detenerla. Si Obama devuelve Guantánamo a Cuba, como debiese, y despoja a Puerto Rico del argumento y estructura colonial, imaginen las consecuencias. 
Hace años escribí en la canción Nación Rica, Nación Pobre: “La nación mas rica invierte en China Roja, e intercambia embajadores con Vietnam, pero a Cuba impone, por ser comunista, un bloqueo de anacronismo charlatán. Y aunque sea Marxista el dictador en China y aunque invada y avasalle al Tibet, la nación mas rica hoy lo certifica, pero a Cuba la condenan por Fidel”. 
Este no es un argumento ideológico. Es simplemente un argumento de justicia, de racionalidad. Que cese ya el bloqueo que lastima a Cuba y que, finalmente!, se cumpla la primera fase de la liberación del pueblo cubano, de un sufrimiento injustificado. Ya vendrá la oportunidad de sacarse el segundo dedo, cualquier día de estos.

Rubén Blades | 20 de Diciembre, 2014

Aniversario de la Invasión de 1989.

Viava Panamá! Viva Chorrillo! Vivan Los Martíres! 

Monday
Dec012014

La Corrupción

Este tema de la corrupción parece ocupar los titulares, últimamente, en casi todo el mundo. En Panamá, es el tópico más comentado en estos momentos. Y es que cada día parece agregar un eslabón mas a la cadena de información que se ha generado en torno a dineros mal habidos y a funcionarios corruptos.

Y aunque la reacción popular ha sido clara en el sentido de condenar tales actos, llama la atención que no se haya manifestado, con igual energía y nivel de indignación, la admisión ciudadana de que el problema no es solo político, o económico, sino también social. Todavía no se vislumbra una clara admisión por parte de la sociedad panameña, de que la corrupción cívica, esa que disfrazamos con el eufemismo de "juega-vivo", posee una dimensión nacional, probablemente apareada con un componente de descomposición espiritual que se proyecta mucho mas allá de la esfera de lo material. En todo caso, lo que resulta insólito hoy, como una verdadera señal de alarma, es que los hechos hayan llegado a tal punto de pública evidencia y discusión. ¿Habremos "tocado fondo", como se dice comúnmente? 

Cierto es que ha habido, por un lado, la voluntad de hacer las denuncias por parte de distintas agrupaciones, y por el otro, de hacer las investigaciones que -esperamos- no queden sólo en intento de investigar por parte de las autoridades. Pero lo que resulta verdaderamente revelador en toda esta abominable trama, y quizás la principal razón por la que se ha hecho pública, es la insumergible estupidez, desfachatez y cinismo de sus protagonistas. ¿Hemos llegado al punto de no importarnos nada, como en los tiempos de la mafia y la corrupción del Chicago de los años 30?

Es de suponer que los involucrados estaban tan seguros de que repetirían en el gobierno, por otros cinco años, que se les olvidó halar la cadena luego de haberse defecado en la cosa pública. O tal vez para esta criolla especie de sinvergüenzas, la necesidad de exhibir lo que tienen resulta imposible de resistir. Esto último refleja niveles mínimos de auto-estima y de intelecto.  Para ellos, el reconocimiento a sus existencias dependerá del lograr impresionar a otros con sus posesiones materiales. Solo de esa manera pueden sentirse importantes, o estimados.  

Y esto nos lleva a otra pregunta que también puede ser motivo de reflexión para nuestra sociedad. ¿Por qué no se fueron estos pillos criollos a otro país a ostentar, sin el riesgo del castigo, el mezquino producto de sus fechorías? Probablemente porque en otros países no van a recibir el reconocimiento a su mediocridad, que sí reciben aquí quienes poseen bienes materiales, sin distingo de cómo los han obtenido. Esto no habla bien de nuestra moral social.

El sistema de justicia panameña -si todavía existe- tiene mucha tela que cortar, y como se ven las cosas, suficiente como para surtir a todas las sastrerías del país. El nuevo Contralor, por su parte, tiene también materia para esclarecer en los próximos meses y años. Por ejemplo, cómo es posible que un banco serio -parte de nuestro serio sistema bancario- otorgue prestamos por cientos de miles de dólares a funcionarios que, por lo que se ha visto hasta ahora, no tenían bienes colaterales para respaldarlos, ni ingresos suficientes, ni crédito que justificara su confianza, ni origen certificado de sus riquezas.

Habría que investigar de dónde salieron los fondos para comprar animales, terrenos y bienes que, según aducen los funcionarios señalados, les fueron "regalados" por terceros. Y también el origen de los préstamos personales y sin interés, por cientos de miles de dólares, que fueron entregados en efectivo a funcionarios en posiciones claves del sistema judicial. Con ese efectivo se llenarían muchos maletines. ¿Quién los cargó? ¿Habrán reportes en nuestras casas de salud sobre un aumento inusitado de casos de hernia?

Cada nueva "explicación" de los implicados, en vez de ofrecer respuestas, crea cada vez mas preguntas. Y es que ninguno de ellos va a ofrecer la explicación legítima, la que espera el país. Por eso es necesario comprender que el nuevo Contralor va a necesitar el concurso y apoyo de todos nosotros. Y comprender también que una real investigación puede darnos resultados que nos pueden sorprender. Lo más probable es que cuando el hilo del tejido comience a ser halado, mas de uno va a terminar sin prendas de vestir. Cuando la verdad golpee a un acusado, es probable que el dolor sea transmitido a muchos otros. Por ello es de esperar que las fuerzas oscuras empiecen a ejercer presión para que el asunto se olvide y se corte "por lo sano", algo que ya hemos visto ocurrir con frecuencia. Igual a lo que se intentó con los 43 mártires de Ayotzinapa, y que se les congeló entre los dientes, porque el usual silencio ha sido reemplazado por un mar de denuncias publicas que exigen ahora la atención de la justicia, a la que va a resultar imposible ignorar el clamor popular. El perfume salió del frasco y ya el aroma no puede ser devuelto a su envase.

Por eso le corresponde a nuestro querido país, a todos los panameños honestos, exigir que se investiguen de verdad los hechos, hasta las últimas consecuencias. Esa trillada frase, esta vez, no debe solo ser de labios hacia afuera, como siempre ha sido.

Ahora nos corresponde a todos recordar que esta, efectivamente, prohibido olvidar. 

Rubén Blades | Panamá | 30 de Noviembre, 2014

 

Monday
Nov242014

Ayotzinapa

No puedo permitirme callar en el asunto de Ayotzinapa. Después de lo sucedido, nada debe volver a ser como antes. La humanidad no puede seguir alimentando el silencio que contribuye a soslayar y olvidar estas tragedias. Ese invisible muro de silencio que con tanta frecuencia se va construyendo después de la denuncia inicial de un hecho abominable. Ese silencio que funciona, lamentablemente, como reemplazo de la verdad.

Al escapar del silencio, lo de Ayotzinapa se le escapó también al propio Estado mexicano. Este hecho local se ha transformado en un asunto de interés universal, desde que se evidenció la increíble complicidad entre servidores públicos y delincuentes. Hoy, por el efecto de las redes sociales, el mundo entero conoce de lo ocurrido en Ayotzinapa. En todo el orbe se habla de lo ocurrido con los 43 estudiantes, y el mundo exige justicia.

Pero quizás no hemos comprendido aun la verdadera dimensión del hecho. Las desapariciones de personas en América Latina no son eventos raros. Baste mencionar Ciudad Juárez en México y se evocan los cientos de mujeres cuyo paradero aun se desconoce. A lo largo de muchas décadas nuestro afligido continente, desde Centro hasta Sur América, ha sufrido la desaparición de miles de personas secuestradas y jamás encontradas, ya fuera por motivos políticos o por actos delincuenciales. Pero las recientes desapariciones en Ayotzinapa, aunque semejantes en su condición de víctimas a las producidas en Latinoamérica, agregan una característica especial a la tragedia. 

La historia de abusos a los derechos humanos en la mayor parte de América Latina fueron resultado de la acción de dictaduras militares. En el caso de Ayotzinapa, de confirmarse la tesis hasta ahora manejada en los medios, los 43 ciudadanos fueron secuestrados y hechos desaparecer bajo un Estado de Derecho. Esta diferencia es importantísima y nos obliga al análisis de esta amarga lección desde la perspectiva de un contexto mas amplio.

En este caso se trata de servidores públicos quienes, actuando en representación del esquema administrativo del Gobierno y del sistema político operante, son responsables por el arresto ilegal de 43 ciudadanos mexicanos y por la entrega de esos detenidos a presuntos elementos criminales civiles. Lo hicieron basando su autoridad en el poder otorgado por el Estado mexicano, utilizando vehículos de manera oficial y en violación absoluta de los derechos de los detenidos, de la Constitución y leyes de la República de México, traicionando su obligación como servidores de la ciudadanía y transgrediendo los derechos humanos universales.

Peor aun, este no fue un episodio fortuito. Fue un acto deliberadamente público, donde un Alcalde utilizó el poder del Estado mexicano con propósitos evidentemente personales y antidemocráticos, con el apoyo absoluto de una fuerza policial que supuestamente existe para proteger y ayudar a la población, todos aparentemente envalentonados por una expectativa de impunidad gubernamental que nos ayuda a entender por qué no les importó que sus actos pudiesen llegar a ser del conocimiento publico. Todo se hizo a la vista de quien lo quisiera ver, sin escrúpulos, tal como ha ocurrido en regímenes totalitarios. 

Un país que se define como soberano y democrático no puede permitir que sus actos oficiales sean indistinguibles de los desmanes que se producen bajo una dictadura militar. Ayotzinapa hace que México, hoy por hoy, parezca ser un país que no es gobernado por leyes. Produce la impresión de ser un Estado a la merced de un poder que resulta superior al de un gobierno legítimamente creado, con una Constitución inoperante y un electorado impotente ante la burla del efecto que procuró su voluntad electoral. Pareciera un país en donde la sociedad y su gobierno están fatalmente subordinados a lo que ese otro extraño poder decida, a merced de su violencia y con una limitada o nula capacidad de respuesta frente a sus actos.

El Presidente Peña Nieto ha declarado que se tomarán las medidas necesarias para encontrar a los culpables. Eso, aunque es algo esperado y necesario, no parece suficiente. El asunto, debido a la gravedad y la magnitud del problema, no se va a resolver solo con el arresto, juicio y posible condena de un Alcalde y sus cómplices, incluyendo a los policías que se llevaron a los 43 y a los delincuentes cómplices. México esta sumido en una de las peores crisis institucionales que país alguno haya experimentado, públicamente, en las ultimas décadas. Lo ocurrido en Ayotzinapa no solo evidencia y describe la descomposición moral, o incapacidad administrativa de unos cuantos funcionarios: más bien aparenta representar la afirmación absoluta de la existencia de una corrupción moral, institucional y cívica que contamina todo el sistema político y que incluye, además, a una parte de su población civil. El problema, por su complejidad, no debe circunscribirse a responsabilizar exclusivamente al narcotráfico y su efecto pernicioso. Su raíz es más profunda, conectada a la realidad de todos los sectores del país.

Ante esta posibilidad surgen varias interrogantes. ¿Existirá la voluntad del sector público mexicano, independientemente de banderías políticas o de posiciones ideológicas, para enfrentar la crisis y crear un argumento-propuesta política de consenso nacional de verdadera reforma, que acabe con el presente clima de oportunidad y de impunidad para la corrupción, pública y privada, y castigue objetivamente al que la disfruta, alienta y promueve?  ¿Se dispondrá el sector privado, que incluye al pueblo de México, a enfrentar las consecuencias políticas, sociales y económicas que una real reforma política nacional desencadenaría? 

¿Como reaccionará la terriblemente afectada población si los intereses que sostienen ese poder extraño, el que favorece y alienta el presente estado de corrupción e inseguridad, deciden actuar para preservar sus prebendas? 

Ayotzinapa es un clarín de lucha convocando la atención de todos los pueblos, de todas las sociedades. Es la evidencia necesaria que nos indica lo que nos puede ocurrir a todos, si no enfrentamos la descomposición de nuestros sistemas como consecuencia de la corrupción política y civil que afecta a todos nuestros países, donde sea que estemos y de la nacionalidad que seamos.  

Ayotzinapa no es un problema mexicano. Es un problema humano, y por ende, internacional. Es también nuestro problema. En el caso particular de nuestro país, Panamá, lo ocurrido en los últimos años nos acercó peligrosamente a esa misma realidad y allí también debemos detener la escalada de una corrupción política y cívica en aumento, propiciada por la codicia que se manifiesta con un cinismo cada vez más ofensivo. De esto comentaré en un articulo especial próximamente.

Dependerá de la voluntad de todos los pueblos del mundo, afirmar o desmentir el dictamen que declara que cada país crea la realidad que su acción, o inacción, merece. Espero que el sacrificio de esos 43 mártires, porque eso es lo que son, sirva para animarnos a adecentar la democracia, a revivirla y rescatarla de nuestra mediocridad cívica y de los tentáculos de una corrupción que se generaliza cada vez más y que amenaza con producir el desplome de todo lo que una vez consideramos digno y posible.

Rubén Blades | Panamá | 24 de Noviembre, 2014

 

 

 

 

 

Thursday
Oct162014

Sobre el 2019

Mi reciente participación en el programa televisivo Radar, conducido por la periodista Sabrina Bacal, ha provocado diversas opiniones y discusiones en el ámbito político panameño, especialmente por haber manifestado la posibilidad de mi regreso al escenario electoral nacional. Deseo hacer algunos comentarios acerca de las opiniones, positivas y negativas, generadas por mis declaraciones en el referido programa.

La decisión de contemplar una posible candidatura en el 2019, surge de mi convicción de que los candidatos tradicionales que produce el actual sistema partidista nacional, no tienen vocación de estructurar soluciones fundamentadas en una visión de país a largo plazo, justamente porque la misma naturaleza partidista nacional está estructurada para hacer planes electorales, es decir, solo para cinco años. La presente atmósfera de corrupción y de incredulidad de la población en la posibilidad de respuesta de nuestro sistema político, es consecuencia directa de la manera en como es concebida la creación, proceso y desarrollo de nuestra política criolla y por la forma premeditada como han sido concebidos nuestros instrumentos legales y esquemas de orden público, desde normas y códigos hasta las estructuras y programas que los regulan, que parecieran destinadas a sostener la mediocridad y corrupción existentes y a impedir su reemplazo por otras formas mas eficientes y correctas de administración.

Desmantelar un sistema obsoleto y corrupto requerirá no solo de nuevas figuras; es absolutamente indispensable la tarea de re-escribir nuestros códigos y renovar los esquemas necesarios para la administración del bien público, de forma eficiente y transparente. Mas aún, se requiere de un cambio de actitud nacional que contemple el regreso al amor propio, al amor por el país y a la preocupación por su futuro.

Tenemos que realizar enmiendas constitucionales fundamentales que, entre otras cosas, eleven a Titulo Constitucional áreas que hasta ahora han sido terreno fértil para el desarrollo de la corrupción, tanto política como civil. El clientelismo político es una de ellas. Si se eleva la Carrera Administrativa a Título Constitucional, por ejemplo, reducirá la oportunidad para utilizar el reparto de los puestos públicos como aliciente para votos y apoyos políticos. También ayudaría a crear eficiencia en el manejo de los servicios públicos, estimulando el desarrollo de una clase burocrática civil preparada. responsable y consistente en sus actuaciones.

No veo a partidos políticos tradicionales desmantelando su oferta presente. ¡Ojalá lo hiciesen! Le ahorrarían a los ciudadanos tiempo histórico valioso en el camino hacia el desarrollo pleno, y a mi me ahorrarían el tiempo y el desgaste que significa tener que entrar a enfrentarlos electoralmente, en un escenario diseñado por ellos para beneficio de ellos. Además, estoy convencido de que desde el seno de la sociedad civil también surgirá oposición a este tipo de cambios, porque la corrupción no solo se practica en el entorno político: es un mal nacional. Es la misma sociedad civil, la ciudadanía, la que dificulta el ingreso de las personas que no son corruptas en la política nacional, con probabilidades de triunfar, desde el momento en que votan por los corruptos por amistad, por simpatía, por venta del voto o por un puesto en el gobierno. Pero luego se quejan de lo que hacen los políticos. ¿De que nos quejamos? ¿De haber votado mal? El asunto ahora es cómo transformar esa queja impotente en un instrumento de cambio efectivo. Primero, aceptando alterar nuestra actitud y mala costumbre corto-placista, por una apuesta al futuro.

Durante la entrevista aclaré que aún no afirmo que voy a ser candidato. He dicho que lo estoy considerando y que se deben cumplir ciertas premisas primero. Obviamente, que tenga las condiciones físicas de salud; que el argumento político esté definido y bien sustentado; que cuente con la gente que acepte participar de ese argumento de gobierno y de administración nacional. Debo, por supuesto, tener mi situación económica suficientemente fortalecida para enfrentar el futuro después del período de servicio público, porque de mi posible paso por el gobierno no voy a obtener ningún beneficio económico. Todos estos aspectos no son negociables para mi, porque sustento mis acciones en situaciones realistas. A pesar de que hice todas estas aclaraciones durante la entrevista, se asume ya como un hecho de discusión, que voy a correr en el 2019. Así funciona la política nacional actual. Las discusiones no se basan en enfoques objetivos y en perspectivas a largo plazo, sino en temores y expectativas egoístas.

Los que oponen tal posibilidad, que todavía no es un hecho, presentan opiniones que van desde el odio abierto hasta el afecto.

Unos dicen que ya no soy panameño porque me casé con una extranjera. Posiblemente esos votaron para Alcalde de la ciudad capital a favor de un candidato que antes se había nacionalizado norteamericano sin anunciarlo públicamente. Después, sabiendo eso, también salieron a defenderlo.  

Otros opinan que ser músico me inhabilita para un cargo tan serio, ignorando a propósito que tengo DOS títulos en Derecho, (uno de la Universidad Nacional de Panamá, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y el otro de Harvard Law Graduate School).  Esos quizás hubiesen preferido votar para presidente por un animador de televisión que nunca terminó su educación secundaria. Muchos resienten el hecho de que no permanezca durante todo el año, físicamente, en Panamá. Incluso hay quienes indican que debo desde este momento comenzar a recorrer el país, para que ese recorrido ayude a cimentar apoyos futuros, es decir, buscar la popularidad -y los votos- de la misma manera en que lo han hecho tradicionalmente los corruptos. Hay un gran número de los que opinan que ven con tristeza mi retiro de la música y prefieren que la continúe produciendo en vez de entrar a la política.

Como indiqué, continuare mi carrera musical activa durante el 2015 y el 2016 y como actor también. 

Mis entradas provienen de dos actividades que se caracterizan por ser de naturaleza internacional: la música y el cine. Por lo tanto tengo que atender múltiples compromisos fuera del Panamá, la mayor parte del tiempo. Por otro lado, estar alejado temporalmente de mi país me ha dado la oportunidad de cimentar contactos en otros países, que pueden contribuir de muy diversas maneras a nuestro desarrollo, pero más importante, estar fuera del país y de su diaria hostilidad y matraqueo, me han ayudado a mantener viva la esperanza y la memoria de lo que aprendí allí en mis tiempos de formación y que me ha servido de guía durante toda mi vida. Cuando estoy en Panamá, desde lo que leo en los periódicos, hasta los comentarios de personas, casi todo rebosa hostilidad y negatividad. Quienes están permanentemente en el país se han acostumbrado, pareciera, a la constante descarga de insultos, descalificaciones; a la impunidad de las medias verdades y de la mentira, al punto de no reconocer o concebir ya la posibilidad de otra cosa, de algo distinto. Tan congestionada está la atmósfera nacional, tanto social como políticamente, que todo conspira contra la razón. 

A todas las personas que opinaron, doy las gracias por preocuparse por lo que hago y digo. Eso, de por si, es algo valioso que aprecio y que todavía no cesa de sorprenderme. Siempre he respetado el derecho de cada persona a opinar y lo haré siempre. Ese inalienable derecho humano merece toda nuestra consideración y defensa. Pero no estoy obligado a respetar la opinión en sí misma, especialmente cuando ésta es mal intencionada, llena de odio, o expresada como resultado de una ignorancia obvia. Eso equivaldría a la estupidez de afirmar que si una persona opina que hay que matar a todos los que no piensan o son como ella, debo respetar o defender esa opinión. El derecho a opinar es una cosa; la opinión en si es otra y su efecto es también distinto. Cada cual es responsable por su opinión. De cualquier manera, en Panamá las opiniones no generan consecuencias o acciones determinadas, en términos generales. A menos que sea la de un comentador hípico, o la de aquel que determina a quien debes apostar en los juegos deportivos o de azahar. Equivocarse allí si que produce consecuencias.

A las personas que me odian porque si, que me consideran payaso, mentiroso, diletante, incapaz, vanidoso, arrogante, malo en todo lo que hago, mal Panameño, hipócrita, etc., les recuerdo que si se dan las condiciones que efectivamente permitan mi participación en el proceso político nacional del 2019, todas ellas tendrán, incluso antes de esa fecha, la capacidad de rechazar mis propuestas, mis argumentos, mi candidatura, mi presencia política. Pero también les recuerdo que el hecho de disentir con nuestras ideas o propuestas no les da derecho de insultarme o de ofender a mi familia y amigos solo para llenar las redes sociales con calumnias y mentiras. No ataquen a la persona, ataquen a la idea con argumentos y si no los encuentran pero aun detestan mi posibilidad política entonces no firmen mi petición de apoyo para una candidatura independiente. No acudan a mi llamado de participar como candidatos independientes a puestos de elección y de servicio publico. No voten por mi. Todo lo que tienen que hacer es IGNORARME. Nadie está condenado a darme su apoyo, o a quererme. Que cada cual examine su conciencia y reaccione.

Yo siento la obligación de darle mi apoyo a la Patria que me vio nacer y que me cubrirá después. Y si mi deseo de contribuir políticamente no ocurre, tendré claro antes de morir que hice lo que consideré necesario, que dije lo que consideré necesario, que sentí el amor necesario, y que traté de aportar. Creo en eso, en tratar con amor -y no con odio y maldad- de construir una mejor Patria y dejarla mejor que cuando me recibió. Y mantengo la confianza de que habrá otros y otras que sigan en esa misma ruta y que hagan un mejor trabajo que el que hice, o que mejoren lo que propuse para todos.

Que sepan todos que el Panamá que hoy es, puede y debe transformarse en el Panamá que puede ser. Esa es mi visión y sospecho que es la de muchos Panameños y Panameñas, vivos y muertos. El Panamá que puede ser es una idea que no puede ser eliminada con la compra de conciencias, ni avasallada por el odio y la asfixiante mediocridad que define al proceso político, en muchas partes de nuestra América.

Gracias por su atención, 

Rubén Blades | 14 de Octubre, 2014

 

Monday
Sep082014

Carta a mis Amigos, publicada veinte años atrás (el 6 de mayo de 1994) 

Amigos:

Revisando papeles que la Universidad de Harvard, ha gentilmente ofrecido recibir y cuidar, encontré esta carta con fecha del 6 de Mayo de 1994 que envíe a miembros del Movimiento Papa Egoró, cuando culminaba el proceso electoral de1994 en donde fui presentado como candidato presidencial por el Movimiento Papa Egoró, (MPE).

Veinte años más tarde, reproduzco estos sentimientos, textualmente:

Carta a mis amigos,  

Acabo de recibir una nota de Roberto Cedeño y me he dispuesto a reciprocarla, en la manera que me resulte posible, y extenderla además a todos ustedes.

Roberto escribe: "Cualquiera que sea el resultado, estimo que contamos -de hecho-con un triunfo diáfano en un aspecto y varias consecuencias positivas en otros". Señala que logramos calificar "a un alto nivel en una contienda electoral", y esto es irrefutable.

El haberlo logrado, a pesar de todas las dificultades que no es necesario recordara los que atravesamos por ese camino de espinas que en nuestro país es la decencia, manteniendo nuestra integridad y optimismo intactos, es efectivamente un triunfo diáfano. 

Entre las consecuencias positivas menciona la restitución "de la autentica víscera de la amistad", que a veces pareció desquebrajarse por las presiones de diferencias "políticas y personales", y el esfuerzo por crear el "terreno común" del que tanto hablé, como el fundamento para crear una Patria de todos y para todos.

En estas consideraciones simples y poderosas descansan las respuestas a la crisis espiritual e institucional del Panamá de hoy.

Podemos salvarnos de todos los peligros que nos acechan, dentro y fuera de laRepública, si actuamos en concierto, con entusiasmo y con responsabilidad y producimos una administración nacional determinada por el altruismo y el espíritu cívico.

Este proyecto patrio dependerá de la fuerza y convicción de nuestra alma. En innumerables ocasiones hemos señalado que contamos con los recursos humanos y naturales pero hemos carecido de la intención y de la voluntad que se apoya en espiritualidades y valores cívicos.

Por eso entiendo a los políticos tradicionales cuando nos reclaman que nosotros,"no aterrizamos" en la realidad existente. No comprenden que para la moral no hay aterrizaje posible en las pistas de la corrupción, mediocridad,cinismo y egoísmo, que tan diligentemente construyeron los arquitectos de la desilusión nacional.

Los que nos acusan de soñadores nos proponen la continuación de lo intolerable: el desgobierno de la partidocracia, de la coima, de la ausencia de ideas, de talento, de oportunidad, del ejercicio de la voluntad cívica que nos lleve,efectivamente, a la solución final de nuestros problemas. Los que nos piden que"aterricemos" buscan una escala más en el desmoralizador horario electoral de mentiras, vulgaridades, y falsas promesas. Buscan desembarcarnos entre los timadores de ayer y de siempre, los mismos pilotos de la espuria propuesta politiquera para así, desde su territorio de manipulaciones,desvalijar a nuestros pasajeros, tripulación y capitán. 

Es necesario entonces celebrar el espíritu defendiendo y elevando ideas como la amistad, el afecto, la decencia, el agradecimiento y el sentimiento cívico.

Ustedes, queridos amigos, han sabido responder en todo momento y en distintos planos a estos ideales.

Creo que todos comprendemos que es desde allí desde donde comienza el fundamento que se traduce luego, no solo en propuestas para resolver problemas comunes, sino en la voluntad de ponerlas en acción.

Me siento sumamente tranquilo. Mi conciencia me felicita por haber actuado correctamente al aceptar este reto que la coyuntura histórica ha depositado sobre todos nosotros. En estas condiciones, perder es imposible.

Hay ganancias que van mucho mas allá de las decisiones humanas y que solo se reconocen a niveles íntimos, viscerales, no materialmente.

Gracias a todos, por su esfuerzo, su confianza y su amistad y cariño.

Rubén

Panamá, 6 de Mayo de 1994

 

Rubén Blades | 8 de Setiembre, 2014

 

Thursday
Aug282014

¨Ice Bucket Challenge"

Para los que no conocen del asunto, el joven Joseph González, de Panamá, requiere de una operación quirúrgica y fui públicamente "retado" a participar en una actividad titulada "Ice Bucket Challenge", campaña que procura apoyo para su situación.

Aunque no acostumbro anunciar públicamente las donaciones que hago, hoy debo alterar dicho comportamiento, obligado por esa nueva modalidad que llaman el reto del cubo de hielo (Ice Bucket Challenge), y que genera el comentario que aquí entrego. 

1. He depositado mi donación en la cuenta de banco que el joven Joseph ha abierto, para estos efectos. Lo he hecho con todo el respeto y simpatía, esperando que su familia continúe recibiendo el apoyo de los panameños, y deseando que encuentren también la fortaleza necesaria para superar esta prueba con éxito. Ellos están en nuestros rezos.

2. Aunque agradezco la invitación, no es mi estilo hacer este tipo de apariciones públicas. Pero tampoco deseo dar la impresión de que le hago un desaire a una dama. 

3. En realidad, desearía que en nuestro país no tuviéramos que hacer colectas para proveer a los ciudadanos de una adecuada atención médica, especialmente a los que provienen de sectores económicamente débiles. Esa es una de las razones que todavía me motivan a participar en la política, para activar los mecanismos que aceleren el proceso político que lleve a nuestro país hacia esos logros. Con la riqueza y las oportunidades que hemos tenido, ya deberíamos estar allí. Nos ha hecho falta otro tipo de políticos.

4. Y hablando de políticos, deberían contribuir a la causa de Joseph, especialmente aquellos que se enriquecieron a costa de las arcas públicas. Deben contribuir, incluso aquellos a quienes el pueblo les tiró su balde de agua fría en mayo, porque no pudieron comprar sus conciencias.

Gracias, buena suerte a Joseph y a la familia, 

Amor y Control!

Rubén Blades | New York | 27 de Agosto, 2014

Friday
Aug012014

A comment on the july 29th concert with Gustavo Dudamel and the L.A. Philharmonic Orchestra

It was an honor and a rare privilege to have had the opportunity to perform with one of the world's top Philharmonic Orchestras, led by  the great Gustavo Dudamel, considered one of today's best classical conductors.

Equally important to me was the circumstance of participating in an experiment that went beyond the musical aspect because it challenged cultural notions of conformity.

It was a tough decision to make but Gustavo and I, supported by a wonderful orchestra, decided it was worth the risk. The purported obstacles were evident. It was an evening highlighting latin music, which included in its program a segment of "Salsa" supported by a superb band that specializes  in classical themes. Gustavo and I had already presented this odd combination, afro-cuban rhythms supported

by classical strings, in a gigantic concert held at a civil airport in Caracas, Venezuela. More than 200, 000 people attended.  The presentation was based on a musical work in two parts titled "Maestra Vida", that I had written in the late 70's and recorded in the early 1980's. Many of the people who came to the show knew of the musical, its themes of life and death and family, its lyrics. It was and still is the only work of its kind that combined original salsa material with Caribbean percussion and a full classical orchestra.

That show, although completely beyond the notion of capacity, (I was told it was one of the largest gatherings of humanity ever recorded for a single concert in the history of live musical events in Latin-America), I am sure did not please everyone. Many people were disappointed because I did not play songs that have become classics, like "Decisiones", "El Cantante", or "Ligia Elena". Some people left once it became obvious to them that this was not another "Salsa'' concert.

However, the overwhelming majority of people stayed and shared a rare sight indeed: a performance were two genres that generally are markedly different in intention and atmosphere combined to produce a cultural contribution directed to all people.

The scenario in Los Angeles Hollywood Bowl, on the other hand, had different components. Commenting on the evening, the Los Angeles Times" music critic Mark Swed titled his review, "Ruben Blades gets lost in translation". The salsa star's performance with L.A. Philharmonic can't hold on to the crowd".

I do not want to sound defensive, nor do I dismiss Mr. Swed's review. But it is necessary for me to comment on some of his opinions.

He writes there was a, . . ."cross-culture disconnect at Bowl concert". But wasn't the evening precisely directed to confront and remedy such situation, which today exists in this country between latino and non latino audience? Wasn't it evident, in the context of our choice, to unite "Salsa", a genre of action and passion, with Classical music, a genre of reflection and intellect, that we were looking for something BIGGER than just pleasing a paying crowd, composed of different nationalities?

Mr. Swed writes . . .  "try as the L.A. Phil might . . . this is not really full L.A. Phil material". This is the type of comment that forces me to respond to reviewers.

The "material" for a musician who performs in an orchestra such as the L.A. Philharmonic is MUSIC. It comes in all its different colors, tempos, accents and should be played by them. Indeed, they did play, and did it well, showing their

professionalism and their love for all music. The true musician, the same as the true intellectual, will always be curious. Such characteristic,

curiosity, encompasses the true definition of a free spirit. To suggest that Afro-Cuban music is not really the kind of stuff the L.A. Philharmonic could,

or should be performing sounds dangerously close to elitism, or worse.

Someone could then proceed to affirm that Classical music should only be heard by people with an European sensitivity . Or that a Shakespeare play should and could only be performed by actors other than Latinos. On that line of thought, Jose Ferrer should have not played "Cyrano de Bergerac", (Oscar 1953, best actor) and Danilo Perez, a Panamanian, shouldn't play Jazz.

I was not my usual self on stage, that is true. I had forgotten how large the Hollywood Bowl stage is, (like the Radio City Music Hall, you need a cab to take you to the other side). I became unsure as to the protocol on how to behave when the Orchestra was playing and I wasn't singing, (usually I get off the stage when my Salsa Band is playing so that people can look at them, and not at me). The setting of the stage, more operatic than intimate, the enormity of the stage, the emotional situation itself, proved enormous to handle.

Plus, many of those in the "picnic area" in front of the stage gave me the impression that we were a part of some sort of National Geographic-type of evening. Most of them seemed to have no clue on what was going on. And probably did not.  Mr. Swed was right in pointing out that on these occasions we need translations to the words of the songs to be, either printed in the programs or projected on screens, in English and in Spanish.

Mr. Swed added that . . . "Blades . . . didn't quite know how to connect with the kind of mixed crowd, . . . ” Again, he was correct. Part of the problem was time constraints. In order to communicate with the crowd in either language, (and i had to do it in both) I'd be taking time away from a performance that only provided us with an hour to play. In my regular concerts I have two or three hours, which allows me to make that connection happen. The Bowl curfew’s weight was on me

But in this particular case, perhaps it was THE AUDIENCE the one who had to make the connection, with the material presented and the format employed to do so. All the screams I every so often heard through the busted ear-monitors i wore for most of the show, indicated a considerable amount of people, especially those in the back of the Bowl, who did not need to have the purpose of the evening spelled out, or explained. The music did motivated them, made them react and support what was happening on the stage. It was not a total "disconnect".

Finally, the review, no matter how respectful it is, suggests this show was a wasted opportunity. To me it was not. It made a valuable and crucial contribution, to bring these type of programs intending to not only integrate music from different cultural sources but to also bring its audiences together as well.

As every early experiment shows, results will be mixed. Not all will succeed at first.  "Something" . . . Mr. Swed writes. . .  "and I am not sure what, was lacking". . .

Perhaps what was lacking for some members of the audience was the musical curiosity, coupled with the understanding and solidarity needed to enjoy an event with such a laudable cultural purpose. Culture is not for the narrow minded.

Instead, perhaps Mr. Swed and others went with the type of expectations that, as any experiment will prove, are difficult to meet the first time around, especially in polarized scenarios, as those defining cultural issues in this country are becoming.

Once again, to Gustavo Dudamel, to the L.A. Philharmonic, to the Hollywood Bowl and to the 8,888 plus who attended, THANK YOU for the opportunity of a lifetime. It will always be a special gig for me.

Gracias!

LA Times Review Link 

Rubén Blades | New York | August 1st, 2014

Friday
Aug012014

REVIEW RUBEN BLADES, GUSTAVO DUDAMEL CAN´T QUITE CONNECT WITH BOWL

Mark Swed LOS ANGELES TIMES 

http://www.latimes.com/entertainment/arts/la-et-cm-dudamel-blades-bowl-review-20140731-column.html

Two years ago, on a warm July evening in Caracas, Gustavo Dudamel and his Simón Bolívar Youth Orchestra were joined by Panamanian salsa star Rubén Blades for a huge outdoor concert. Bringing together for the first time two Latin American musical icons, the event reportedly generated enough electricity to light the Venezuelan capital and drew an audience in excess of 200,000.

More than that, a cast of actors, singers and an orchestra of 140 provided the first revival in 30 years of Blades' ambitious and absurdly neglected 1980 salsa opera, "Maestra Vida."

Blades brought a kind of remote but moving wistfulness to songs of his youth that now suggest a precocious maturity.-  

Tuesday night, as part of the Americas & Americans Festival at the Hollywood Bowl, Dudamel invited Blades to join him and the Los Angeles Philharmonic for a set of numbers that included excerpts from "Maestra Vida." A little, however, got lost in the translation, or would have, had there been a translation.

The evening was a strange one. It began with a warm-up first half of two short orchestral works — Arturo Márquez's Danzón No. 4 and Emilio Kauderer's "Symphonic Tangos."

For his hourlong set after intermission, Blades was joined by both the L.A. Phil and his own six-member, all-male band of percussionists, bassist and backup singers.

The relatively sedate audience couldn't hold a candle to the Caracas crowd. The Bowl was half-full, attracting 8,888, which is not much greater than the number of listeners Dudamel and the L.A. Phil might draw on a typical Tuesday night of classical repertory.

And while there was a little lively dancing in the aisles (encouraged by both Dudamel and Blades), there were also picnickers squeezing past them to make an early exit. Without translations on the video screens for Blades' Spanish songs, too many clearly felt left out.

All of this was a shame, because Blades is a remarkable figure, and a full production of "Maestra Vida" ("Life as Teacher") — or even a concert performance like Dudamel's memorable "Cavalleria Rusticana" and "Pagliacci" Sunday night at the Bowl — could have proved revelatory. Then again, try as the L.A. Phil might — and there were hot brass solos — this is not really full L.A. Phil material.

Even Blades seemed a little out of his element this time. A lawyer, outspoken politician and, most of all, poet, he seems to have developed his engaging musical style as a vehicle for lyrics, not the other way around. At 66, his voice has become dry but is still serviceable. But he didn't quite know how to connect with the kind of mixed crowd, with the majority having "not yet" (as he put it in his brief English comments from the stage) learned Spanish.

In two parts, "Maestra Vida" explores the lives and relationships early in life and late, in the "alley of bored people," delving into the changing personal and political responsibilities. Justice and injustice have been themes in all forms that his career has taken.

"Maestra Vida" also expands the idea of salsa to include other Latin musical forms. A collaboration with trombonist Willie Colón, the opera was also full of instrumental experiments as well as formal and theatrical and poetic ones, including the first time Blades worked with strings.

Well ahead of its time, "Maestra Vida" was not a success. The two-LP set sold poorly and went out of print. It can lately be found, with some looking, on CD. Blades told the crowd Sunday he didn't know what to call the work, saying it wasn't an opera but maybe a musical. It's an opera.

In "Manuela" (expressing the world's most beautiful woman "in whom youth pulsates")and "El Nacimiento de Ramiro" (a celebration of the wonders of the birth of Manuela's son) and, especially in "Maestra Vida" (an astonishing song looking back at life written by a 30-year-old), Blades brought a kind of remote but moving wistfulness to songs of his youth that now suggest a precocious maturity. He also offered a handful of his more popular numbers, including "Plastico" (his 1978 ode to plastic people) and "Pedro Navaja" (his take on "Mack the Knife").

But there wasn't any real sense of connection, beyond obvious mutual respect, with Dudamel or the L.A. Phil. Something, and I'm not sure what, was lacking. The Bolívars would do well to put their no doubt amazing "Maestra Vida" concert out on video.

Dudamel introduced the evening by saying that he wanted to include a thousand pieces, likening the process to packing for a trip and wanting to take everything with you. But when the suitcase won't close, you have to take things out.

This time, he packed too quickly. He kept Marquez's Danzón No. 4, a slyly ingratiating score, but couldn't fit in the Mexican composer's intriguing Ravelian Danzón No. 8 and took it out of the program. Instead, Dudamel kept the four featherweight tangos by Kauderer, who is best known as a film composer. They made the suitcase lighter, but that was about all.

mark.swed@latimes.com

Copyright © 2014, Los Angeles Times
 
Monday
Jul212014

Acerca de un articulo publicado en el diario La Prensa de Panamá, sobre la posible creación de un Ministerio de Turismo

En el diario "La Prensa", del 18 de Julio del 2014, aparece un articulo de opinión con el título de “Un Ministerio de Turismo” firmado por el señor Claudio Atencio. El Sr. Atencio aparentemente trabajo en la Autoridad de Turismo bajo la administración de Salo Shamah como "promotor turístico". 

El argumento central del artículo parece ser la propuesta de creación de un Ministerio de Turismo, como ruta más conveniente hacia el desarrollo pleno de la actividad turística en nuestro país. Considero que hay algunas inexactitudes en sus planteamientos, que merecen una aclaración.

El señor Atencio afirma que ¨…Rubén Blades le cambio el nombre a la institución por Autoridad de Turismo (ATP), con el supuesto objetivo de mejorar estructura operativa y de funcionamiento. Sin embargo, no ha sido así. En la recién pasada administración se desmejoro el presupuesto de la institución".  Solamente una persona que no conoce a fondo la historia del desarrollo de la actividad turística en Panamá, puede asegurar que durante nuestra participación al frente del IPAT original y luego como administrador de la nueva Autoridad de Turismo de Panamá, no se hayan registrado alzas históricas en el número de visitantes y en los ingresos al PIB. 

El objetivo de mejorar la estructura operativa y de funcionamiento de la entidad regente del turismo no fue solamente “supuesta”, como él afirma en su nota. La estructura operativa de la institución no solo mejoró y funcionó mas eficientemente: también hizo posible mantener el crecimiento del turismo en Panamá hacia el futuro, como efectivamente continuó ocurriendo bajo la pasada administración. "En la pasada administración el presupuesto de la institución desmejoro", afirma el Sr. Atencio. Me parece que los números generales de la actividad turística continúan siendo positivos. No se que información posee el Sr. Atencio para afirmar que ese "desmejoramiento" efectivamente ocurrió y que tal supuesto hecho provoco un perjuicio a la actividad turística en Panamá. No dudo que Atencio haya “laborado durante casi 15 años en el sector turismo” y que eso le “brinda un poco de experiencia para esbozar ideas”, pero no creo que el camino más acertado para validar sus propuestas sea invalidar lo que se ha hecho antes por el turismo.

Yo no "le cambie el nombre" al IPAT Sr. Atencio. No fue un capricho, ni un acto unilateral de mi parte. Fue producto de consultas y de un análisis que buscaba entre otras cosas brindar un perfil mas serio a la institución. El cambio fue incluido dentro del marco de la creación de la primera Ley de Turismo de nuestro país y fue discutido y aprobado por nuestra Junta Directiva, integrada por gente muy responsable del sector, entre los que estaban representantes de importantes empresas que durante años han invertido y contribuido al desarrollo del turismo nacional.

El Sr. Atencio indica que "...creemos pertinente que la ATP se transforme también en Ministerio, lo que ampliaría la cobertura y atención a los visitantes y el apoyo a los empresarios y grupos de interés ligados a la actividad turística". La presente estructura, ATP, puede producir los mismos efectos que dice anhelar el Sr. Atencio, o el grupo que el parece representar, sin tener que crear un Ministerio. En nuestro país existe el mito de que los ministerios resuelven todos los problemas del sector. Eso no es cierto, Lo que resuelve los problemas es la voluntad de hacer. La Autoridad de Turismo de Panamá tenía, a mi salida, un organigrama reflejando el empleo de unas 211 personas a nivel nacional, cada funcionario y funcionaria con tareas debidamente definidas y con los perfiles necesarios establecidos para justificar sus nombramientos. Teníamos todo coordinado para el ingreso del personal de la ATP a la Carrera Administrativa y evitar así la inseguridad profesional que plantea cada cambio de gobierno, garantizando la continuidad del exitoso funcionamiento de la institución. Desafortunadamente, el gobierno que acaba de salir decidió no activar la carrera administrativa y el asunto quedó en suspenso.  

Las soluciones a las falencias del turismo nacional, que conozco perfectamente, igual que todos los actores serios del sector, en especial la carencia de recurso humano formado, no la va a resolver un ministerio. Eliminar a la ATP y crear un Ministerio de Turismo no sólo me parece un argumento débil, me parece un error colosal. Con eso solo se logrará más burocracia. Las entidades públicas deben tener la importancia y pujanza que tiene el sector pertinente en la economía y en el desarrollo humano. Lo demás es mito.

El Sr. Atencio agrega que "Un experto internacional en Turismo dijo que la palabra autoridad es sinónimo de coerción, por lo tanto no parece el término mas adecuado para el nombre de una entidad que representa la cara de la alegría y el buen trato a los visitantes..." Me hubiera gustado que mencionara el nombre del "experto" que dijo semejante disparate. "Autoridad" no es sinónimo de coerción, Sr. Atencio. La Autoridad del Canal no es un símbolo de coerción marítima. El término autoridad, del griego “auctoritas” define a un líder legítimo, a alguien que tiene prestigio por su conocimiento en determinada materia. Había que ver si el "experto" citado por el señor Atencio tiene la autoridad suficiente en el tema. Independientemente de ello, el argumento del nombre me parece totalmente impertinente (falto de pertinencia). 

El Sr. Atencio indica que “En Panamá, el talón de Aquiles es el presupuesto". No me parece cierto eso. Nuestro problema esta compuesto por diversos factores: la ausencia de infraestructura turística a nivel nacional, la necesidad de personal mejor capacitado para atender a los turistas, la falta de imaginación en cuanto a la creación de ofertas turísticas competitivas, ausencia de apoyo estatal en forma de créditos y de capacitación de negocios al pequeño y mediano empresario turístico, sobre todo en nuestro Interior. Todos estos puntos ya están contemplados en El Plan Maestro de Turismo a 20 años que dejamos establecido durante nuestro periodo al frente de la ATP. Todo lo que hay que hacer ya está definido, los argumentos esbozados y el plan de acción identificado. Lo que hace falta es la voluntad de hacer. Un Ministerio no va a resolver mágicamente las deficiencias del sector. Será la planificación turística y las ofertas y servicios del sector privado las que determinarán el éxito; un Ministerio no va a premiar con una interminable línea de compradores a negocios turísticos si estos no merecen ser visitados. Lo que si me resulta casi seguro es que dado la tradición política en Panamá, un Ministerio será utilizado para nombrar "botellas" y fomentar el clientelismo, ofreciendo puestos a cambio de apoyos políticos; un Ministerio ordenara innumerables "estudios de factibilidad" a precios exorbitantes y contratará innecesarias consultorías también a precios astronómicos. Un Ministerio creara una burrocracia asfixiante y garantizará el pago de coimas por accesos a servicios que deben ser hechos sin necesidad de sobornos. Nuestro país ha logrado avances importantes en materia turística. Ya no es solo Costa Rica el nombre mas sonado en el mercado de oferta turística. Panamá ha ido ascendiendo en la escala mundial de preferencia y continuamos aumentando como posibilidad y destino.  Aunque es claro que aun nos falta por hacer, la riqueza natural y cultural de nuestro país y la capacidad del Panameño para triunfar cuando nos disponemos a hacerlo, nos brindará mayores dividendos, y no solo materiales, en un futuro no muy lejano.                                                                  

Cierro repitiendo algo que dije cuando fui "Ministro": Panamá está condenada al éxito. Pero tenemos que prepararnos, si es que deseamos mantenerlo y convertirlo en una oportunidad para el crecimiento humano. Un Ministerio del Turismo no es la forma de producir tal posibilidad.

Rubén Blades, Ex Administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá

21 de Julio, 2014

Sunday
Jul202014

Sobre lo que esta ocurriendo en el Medio Oriente

El reciente asesinato, no cabe otro adjetivo, de cuatro niños árabes en una playa publica, a consecuencia de acciones del ejercito israelí, o por la acción de individuos que apoyan a Israel, merece la condena enérgica de todos los que respetamos el derecho a la vida de los seres humanos. Este ejemplo de la crueldad que exhibe la política de reacción indiscriminada, auspiciada por los sectores mas extremistas en el estado de Israel, no puede ser excusado o justificado bajo el argumento de que es la respuesta al extremismo de grupos armados árabes, como el de Hamas.  

Quede claro: apoyo el derecho de Israel a existir. Entiendo y comparto la genuina preocupación de Israel por defender la integridad de su pueblo y la del territorio que le ha sido asignado como Estado, sobre todo después de conocer la historia de los judíos exterminados por el odio genocida de la Alemania Nazi, actitud compartida por sus aliados árabes en el medio Oriente durante la Segunda Guerra Mundial. Pero estos argumentos no justifican la utilización de violencia indiscriminada contra la población civil árabe.

El dolor del pueblo árabe es tan legítimo como lo es el derecho de Israel a existir.

La violencia contra la población civil, árabe o israelí, es inexcusable. Esperamos que el gobierno de los Estados Unidos actúe con la misma decisión con la que ha condenado y denunciado la violencia en otros países, como Venezuela, Ucrania, y Rusia. Su alianza estratégica con Israel no debe convencerlo a guardar silencio. Al juzgar lo que es malo, debe hacerse por parejo con todos.

El ataque indiscriminado hacia la población civil árabe no puede ser excusado, ni ignorado. Por otro lado, tampoco puede ser excusada la conducta de grupos como Hamas, cuyas acciones parecieran encaminadas precisamente a provocar un escalamiento del conflicto y no el tipo de entendimiento que pudiese producir un estado común de intereses.

Lo que el momento exige es el intentar encontrar una mejor propuesta y para eso necesitamos la participación del amor, no del odio, para crear la respuesta.

Rubén Blades | 20 de Julio, 2014

Wednesday
Jun112014

Pierce Blandón 

Tuve el honor de conocer a Pierce Blandón recién comenzaba mi servicio público en Panamá, en el 2004, a través de Gilberto Toro, otro de esos panameños que hacen su trabajo de la mejor manera posible, sin recibir el verdadero apoyo que su tarea requiere.

Pierce, como Gilberto, trataba de brindar un acceso, una salida honorable y productiva a jóvenes envueltos en el mundo de las pandillas, en donde entrar es fácil pero el salir vivo no.

Su labor como la de incontables paisanos nuestros fue desarrollada casi que anónimamente, sin bombos ni platillos o aplausos, siempre luchando por el mínimo espacio desde el cual realizar el esfuerzo requerido.

Llegué a la Gerencia del IPAT acatando una solicitud hecha por nuestro presidente, Martin Torrijos. Pero cuando inicialmente me preguntó en que área de su gobierno deseaba participar, mi respuesta fue, en el Departamento de Correcciones. Sabía que un puesto allí sería de los menos disputados y me brindaría la oportunidad que rescataba la continuación de mi trabajo con reos, algo que comencé en 1973 con la llegada a Panamá del Criminólogo chileno, Marco González Berendique, fundador de la Cátedra de Criminología en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional.  

El presidente se me quedó mirando un rato, como quien ausculta a un orate, quizás preguntándose si nombrarme en cualquier cargo público sería un error. Te necesito en Turismo, Rubén. Allí serás de mayor utilidad para el país". Acepté, aunque con el temor de que su idea sería la de ubicarme en el aeropuerto de Tocumen, con una guitarra en la mano, a cantarle un pedacito de "Pedro Navaja" a los que llegaban y a los que hacían escala, ¨Hola, bienvenidos a Panamá, por la esquina del viejo barrio lo vi pasar…¨

Por suerte no fue así y pude hacer mi trabajo, a pesar de las dificultades que inicialmente provocaron miembros del sector privado y del partido en el gobierno por mi nombramiento y mi negativa a besarles el anillo.

Mi primera reunión, luego de haber sido oficialmente nombrado como Gerente del Instituto Panameño de Turismo fue con la Directora de ANAM Ligia Castro. Fui a su oficina y le dije que mi visión para el desarrollo del Turismo en Panamá no incluía la creación de Mega proyectos que comprometieran o amenazaran con la destrucción de nuestro patrimonio natural a cambio de promesas de trabajos e inversiones millonarias. Esa fue mi primera gestión oficial.

La segunda reunión, no oficial, fue la relacionada con las pandillas de Colón, en Septiembre del 2004, hace casi 10 anos.

Se produjo a consecuencia de un encuentro inicial con Gilberto Toro, el rasta sociólogo, de quien sabía tenía contactos y, más importante aún, la credibilidad necesaria para ser escuchado en los barrios mas difíciles de nuestras ciudades, especialmente en los de Colón. Le explique a Gilberto que deseaba reunirme con los jefes de pandillas de esa ciudad porque considerando el deterioro social de los sectores mas populares que sobreviven en esa ciudad, estos líderes naturales orientados por la anomia me parecían los mejor organizados, a pesar de que su actividad productiva fuese dirigida al crimen y a la zozobra ciudadana. Le comenté que mi pregunta a los pandilleros sería básica: solo quería que me dijeran si yo estaba loco, o cuerdo. Gilberto se me quedo mirando y reconocí en sus ojos la misma duda que Martín tuvo en los suyos.

Expliqué que si abandonaba mi exitosa carrera como músico, compositor y actor era para dedicar mi tiempo al servicio de mi pueblo. Que parte de ese servicio incluiría mi deseo de trabajar para la provincia de Colón y eso incluiría a la ciudad de Colón, pero que cuando mencionaba eso dentro de mis proyectos, invariablemente se me advertía que iba a perder mi tiempo. Que en Colón la gente no quiere trabajar, que son unos vagos, sinvergüenzas y no les importa nada más que sus vicios. Le dije a Gilberto que mi intención era preguntarle a los representantes de las pandillas de Colón si eso era cierto, o no. Porque de ser verdad, entonces yo si era un pendejo, un loco, por creer que podría ayudar a un sector en Colón que admite que no quiere saber de trabajo y de sacrificio, de solidaridad y al que no le interesa una oferta que ofrezca la salida de un círculo donde las esperanzas resultan inútiles porque se construyen con puro dolor. 

Gilberto respondió que tendría que consultar primero con una persona que era la mejor indicada para considerar mi solicitud:  Pierce Blandón.  

Hasta ese momento, al igual que el 99.% de Panamá, nunca había oído hablar de él. Pensé que quizás sería familia del Arnulfista, aunque nunca lo pregunte.  Gilberto hablo con Pierce, le pidió que no mencionase que era yo con quien se reunirían, para evitar el morbo y la publicidad escandalosa y le agradeció de mi parte la oportunidad y su apoyo. 

No voy a discutir los pormenores de la reunión, pero no empezó bien. Fue Pierce Blandón quien salvó la agenda con su apasionada solicitud a los pandilleros de que hablasen, que ese era el momento, que no podían dejar pasar la oportunidad de ser escuchados por alguien del gobierno, sin condiciones, sin cámaras, sin agendas politiqueras.

Quebrado el "iceberg" por su intervención, estuvimos mas de dos horas hablando, enemigos compartiendo ideas pero que resumirían su rivalidad después de terminada la reunión. Uno de los pandilleros me preguntó, directo: ¨¿Y tu que traes, Rubén? ¿Qué es lo que me ofreces para que deje de vender droga o robar?¨.  Le dije que en ese momento no tenía nada que ofrecer. Que no acostumbro a hablar sin antes saber o entender de que se trata el asunto. Que había ido a escuchar y a preguntar, para tratar de comprender como y que ofrecer como propuesta. Al final de la productiva reunión, después de los sandwiches y del café, varios de los presentes se me acercaron para pedirme un "apoyo". Me explicaron que era plata para tomar un taxi y así poder cruzar por "territorio enemigo". Pierce Blandón había logrado un "cese al fuego", una especie de armisticio, pero solo por ese momento. Su reputación como ex-pandillero, el respeto de las pandillas por su dedicación a la palabra de Dios, había logrado lo que las autoridades no han podido producir: una tregua. Pero ahora, la vida en las calles de Colón, lejos del Hotel Washington y del recién terminado dialogo, retomaba su descarnado ritmo para estos pandilleros, dependientes del "sálvese quien pueda, como pueda" urbano. Gilberto Toro, Pierce Blandón, "Rasta Nini" y yo nos estrechamos las manos y salimos del recinto, cada cual hacia su realidad, necesidades y problemas.

Recuerdo que pase mucho tiempo preocupado. Resultaba indispensable que de esa reunión se produjese algún tipo de respuesta. La credibilidad de los asistentes, principalmente la de Pierce, Gilberto y "Rasta Nini", no podía quedar en entredicho. Y una noche se me ocurrió el fundamento de lo que resultó el programa que pusimos en acción en el IPAT, con la ayuda del joven psicólogo Panameño, Claudio Fernandez Jr., (mi ahijado, hijo del compadre Claudio y de la Comadre Chelita Pino).  Concebí un programa de entrenamiento para jóvenes de "alto riesgo" que los convirtiese en "Asistentes Turísticos", guías urbanos de Turismo.

Sin alharaca fundamos el programa y contra viento y marea, lo pusimos en práctica. Inicialmente la convocatoria produjo 60 solicitudes. Luego de las evaluaciones y exámenes, (no íbamos a nombrar psicópatas a guiar turistas) 20 personas fueron seleccionadas. De ese primer grupo perdimos 15 participantes a causa de la violencia, o por caer presos. Unos cuantos se retiraron cabreados por los horarios, o quien sabe por presión en la calle, o de su realidad. Cinco terminaron el programa y creo que aún hoy continúan laborando en el área de turismo, pero ahora desde el sector privado. Cualquiera de ustedes que lean estas líneas, consulten con la exitosa empresa turística Panameña, Viajes Pesantez, y pregunten a su director cual fue su experiencia con estos jóvenes ex-pandilleros en el programa que fundase nuestra administración desde el IPAT.

En el 2009 cumplí mi periodo de 5 años en el cargo y salí sabiendo que habíamos organizado un argumento turístico a largo plazo para Panamá, con la Primera Ley de Turismo en la historia de la República, con un Plan de Trabajo para Desarrollo Turístico a 20 años, un nuevo diseño de contrato de Publicidad Turística a cinco años, con fondos de operación garantizados, una institución con nuevas oficinas y la creación de una nueva entidad, La Autoridad de Turismo de Panamá.

También dejamos un plan y los fondos necesarios para continuar el programa, para jóvenes de "alto riesgo"  y para otros aspirantes en general, lo que aumentaría el cupo para Asistentes Turísticos, de los 20 originales a 100, haciendo énfasis en garantizar además oportunidades para muchachas que también forman parte de pandillas y que igual necesitan de oportunidades. Por alguna razón, nuestro iniciativa, que había sido incluso solicitada por el Banco Mundial para plantearla como ejemplo en otros países con problemas de pandillas, fue discontinuado por el gobierno entrante. Los cinco sobrevivientes del plan piloto quedaron a cargo de su iniciativa personal, o dependiendo de la acción del sector privado.

Leer que la violencia pandillera en Panamá va en aumento y que cárceles mas grandes proveerán la respuesta adecuada me indican lo despistada que continúa la política estatal, en esta materia.  No entienden porque no les interesa entender.

Hace unos días me indico Claudio que Pierce Blandón había muerto. La noticia me dio vergüenza doble. Por no haber continuado mi contacto con él con mayor frecuencia y porque todos estos años pensé que su nombre era Pierre y no Pierce. Nunca he sido muy bueno con eso de comunicarme con amigos, o con familiares.  En mi casa todos, menos mi mamá Anoland, hemos sido así.  Pensamos en la gente pero rara vez se lo hacemos saber. Ese es un defecto que estoy tratando de corregir desde hace unos años.  Siento que lo menos que puedo hacer al conocer del deceso de Pierce Blandón es darle mis gracias otra vez, esta vez en público. Reconocer nuevamente su invariable cooperación para producir la reunión que sostuve con las pandillas en Colón, y por su continuo esfuerzo de llamar la atención sobre las necesidades de esos panameños. Decirle que me siento honrado de haberlo conocido y que no tengo forma alguna de expresar la satisfacción que me da el haber trabajado con él, aunque fuese solo por unos años. Que Dios lo tenga en la Gloria que merece por sus actos.

Entre tanto, el trabajo para rescatar a Colón de si misma continúa. Y, por la existencia de gente como Pierce Blandón, sigo creyendo que es posible.

Rubén Blades | New York | 11 de Junio, 2014

Friday
May302014

Sobre Eduardo Galeano

Recientemente el escritor uruguayo Eduardo Galeano afirmó que no podría leer nuevamente su libro "Las venas abiertas de América Latina", por su retórica gastada y por la ausencia de un criterio económico mejor informado. No se mostró arrepentido de haberlo escrito, pero indicó que esa etapa ya estaba superada. Dichas opiniones han creado un torrente de reacciones, sobre todo en el ámbito de la Izquierda latinoamericana.  

Antes que descienda sobre este asunto la pared del silencio, algo que usualmente ocurre en estas situaciones, me gustaría aplaudir la honestidad y madurez mostrada por Eduardo Galeano. Cabe aclarar a los que se consideren ofendidos por su declaración, que el no ha renunciado a su posición en la Izquierda, ni ha ido en busca de un refugio a la derecha del argumento político. Se limito a reconocer uno de los temas que un gran numero de los que simpatizamos con el argumento humano de la Izquierda hemos observado desde hace décadas, por lo general sin comentarlo públicamente, quizás para no dar una apariencia de apoyo a las posiciones del Imperialismo, y de la Derecha y así robustecerlos con nuestra auto-critica. 

La izquierda doctrinaria latinoamericana no ha podido trascender los desacreditados discursos de barricada, los apoyos incondicionales, la repetición de pensamientos invalidados por el tiempo, la incapacidad de criticar objetivamente los errores y contradicciones de los líderes y de los postulados de las llamadas revoluciones populares. El resultado de esta inercia ha producido la parálisis del justo argumento de la Izquierda y nos ha llevado a la oficial aceptación de mentiras y de contradicciones, a la condonación de flagrantes violaciones al ideal de justicia social y a la resignación intelectual de que la ideología va por encima de todo y que justifica plenamente que se ignore la razón de cualquier argumento contrario al dogma, incluso si contribuye a la creación de una mejor respuesta social.

"Las venas abiertas de América Latina" continúa identificando correctamente la génesis de muchos de los problemas políticos y económicos que hoy experimentamos en América. La admisión de Galeano no descalifica la mayoría de los comentarios correctos de su libro y su honradez tampoco crea validación general a los postulados de la derecha, ni produce la victoria, por "forfeit", del argumento imperialista. Aun así, no me sorprendería que los voceros de la izquierda dogmática -de quienes nunca he podido comprender cómo explican la dialéctica de Marx- armen la ya tradicional alharaca, en esta oportunidad en contra de Galeano. 

Recordemos la terrible debacle política sufrida por el comunismo internacional, estrepitosa caída ante la cual la masa trabajadora, ni siquiera en el “paraíso de los trabajadores” de Rusia, hizo absolutamente nada para evitar o defender. El hecho histórico de que el Marxismo-Leninismo no encontró el apoyo popular que evitara su desaparición, resulta algo extraordinario y digno de discusión en los niveles más serios de la izquierda. El único escritor que recuerdo haberse referido al hecho fue el mexicano Jorge Castañeda, en su libro, "La utopía desarmada".  Por favor, corrijan si me equivoco.

Muchos de los intelectuales de la Izquierda tradicional criolla permanecen encerrados en un dogma indefensible, colgados todavía de rituales como el culto a Fidel y disertando aun dentro de los confines de la retórica pura del '60, como si no hubiese transcurrido el tiempo y como si hubiesen aprendido nada de lo que ha ocurrido desde entonces. A pesar de las contradicciones entre su discurso y la realidad de los tiempos, siguen dedicados a culpar exclusivamente al Imperialismo, al capitalismo y a la derecha por los males del mundo, sin aceptar la parte de responsabilidad que nos corresponde a todos los seres humanos, incluyendo a los que militamos desde la Izquierda. 

Galeano, al admitir públicamente sus dudas, expone en sus revelaciones la mentira en la que insiste vivir ese fragmento de la Izquierda latinoamericana. Su autocrítica les produce estupefacción, confusión, rabia y hasta sospechas de traición.  Para ellos, lo aceptable es solo lo que se vislumbra dentro del espejismo dogmático-ideológico donde residen. Fuera del mismo, nada es real. Por eso pronunciamientos como el de Galeano, que no hacen otra cosa mas que mostrar errores históricos, o los sumen en profundo mutismo, o son resueltos ignorándolos.  

Venezuela nutre a Estados Unidos con el petróleo que le permite continuar su ritmo de acción "imperialista". En Nicaragua, Ortega se alía con lo que una vez denunció como el corrupto poder político para alterar la constitución y poder lograr la re-elección. En Cuba, a una población con uno de los mayores niveles de educación de América no se le permite el ejercicio de la libre expresión de su pensamiento crítico.

Nuestro mundo es mucho más complejo y diverso que el que justificó inicialmente la creación de los argumentos de Marx y Engels. La Izquierda debe reconocer la necesidad de evolucionar como opción, mejorada y consolidada, moderna e inclusiva, para enfrentar inteligentemente los cantos de sirena de la derecha y de sus manifestaciones más extremas e inhumanas, como los grupos xenófobos y/o neo-fascistas que cada vez adquieren mayor protagonismo popular en el escenario político y social mundial, entre otras razones, por el debilitamiento del ideario Socialista.

La autocrítica de Galeano no significa la aceptación de la Derecha y sus argumentos anti-populares, anti-solidarios y eminentemente materialistas. Su autocrítica no equivale a un abrazo con el Fascismo, como el que se dio Stalin con Hitler en el '40, para quedarse con la mitad de Polonia, algo que por entonces tampoco fue criticado por la mayoría izquierdista. Galeano no ha renunciado al contenido del argumento social justo, fundamento vital de la Izquierda. Su autocrítica es un signo de madurez. 

Creo que la forma correcta de convencer a las mayorías del mundo de la bondad de un verdadero socialismo es basando su acción y pensamiento en el ser humano y en su posibilidad espiritual y física y no envolviendo esta posibilidad con un dogma inmutable y omnímodo, abandonado por sus propios autores, que permite y justifica la esclavitud del alma y de la mente en función del triunfo de una abstracción, inalcanzable por lo inhumana. El socialismo debe trascender a la tesis de la oferta política que permuta oportunidades materiales, a quienes no necesariamente se las han ganado, a cambio de la subordinación absoluta a una teoría que demanda la muerte del sentido común y la aceptación de la irrealidad. De otra manera, la Izquierda corre el riesgo de transformarse en algo políticamente irrelevante, como le ocurrió al Marxismo-Leninismo a consecuencia de heridas auto-infligidas. 

Ojalá que los comentarios de Eduardo Galeano provoquen una discusión honesta que permita el examen crítico y objetivo del estado actual de la Izquierda en Latinoamérica y de sus posibilidades futuras en el ámbito de la administración pública. Que la polémica se convierta en la puerta de ingreso libre a una discusión internacional abierta, que sostenga y ayude a mejorar, sin artimañas o mentiras, los fundamentos de nuestra genuina preocupación social. Que las emociones del pro y del contra por lo expresado por Galeano se transformen en la síntesis de una voluntad común, creadora de propuestas sostenibles por lo sensatas, que contribuyan al desarrollo exitoso de ideas capaces de producir una sociedad más justa y más satisfactoria.

Un mundo que no requiera de héroes, en donde cada individuo contribuya, en la medida de su posibilidad, a la defensa y expansión de un espíritu universal que nos represente a todos. 

Me uno a las felicitaciones que recibe Eduardo Galeano por su honradez.

Rubén Blades | 29 de Mayo, 2014

Friday
May092014

Al que le pueda interesar

Quisiera aclarar la noticia que esta ahora por toda la web, relacionada con mi retiro de la música.
He dicho, y esta así expresado, que me retiraré de Giras de Salsa, a partir de Diciembre de 2016.

Repito: no haré mas giras de Salsa después de esa fecha, ni visitaré país alguno con mi banda para interpretar Salsa.

Después de Diciembre 2016 planeo hacer temporadas anuales en Panamá, quizás por un mes, máximo dos, específicamente para los turistas que nos visiten y deseen vernos otra vez en ese genero. La Orquesta de Roberto Delgado será la banda que me acompañará en esas ocasiones y ninguna otra banda esta autorizada para utilizar mi música, sea en "tributos", o a utilizar mi nombre o foto en sus presentaciones públicas.

Después del 2016 planeo armar un grupo pequeño, que se dedicará a explorar las posibilidades de una fusión musical que mi esposa Luba y yo hemos denominado MIXTURA. Ese es un proyecto en ciernes.

A partir del mes de Mayo del 2015, hasta Diciembre del 2016, la gira final se realizara, con la Orquesta de Roberto Delgado, de Panamá. Después de esa fecha NO haré ninguna otra gira con formato de Salsa.
Aprovecho para agradecer todo el apoyo brindado internacionalmente, durante mas de 37 años de trabajo.
Es hora de hacer otras cosas y dedicar el tiempo que me reste de vida a otras actividades, entre las cuales también estará incluida mi retorno a la vida política en mi Patria, Panamá.

Gracias por su atención.

Rubén Blades | Córdoba, Argentina | 9 de Mayo, 2015

Sunday
May042014

Gracias

Desde Argentina, los muchachos y yo enviamos nuestras felicitaciones a todo el país por la magistral demostración de civismo demostrada hoy.  El haber culminado el proceso electoral con la calma y la cordura necesaria, nos llena a todos de alegría. Queda demostrado que Panamá rechaza la violencia, física o verbal, que Panamá rechaza el odio, el insulto, las descalificaciones infundadas. Este es el tipo de ejemplo de civismo que renueva y afirma nuestra satisfacción de ser Panameños. Ahora, lo que deseamos son acciones que beneficien a todo el país, logradas con inteligencia, amor y profesionalismo. Que el nuevo gobierno cumpla sus promesas de campaña y que además enfrente rápida y decididamente el cúmulo de necesidades que enfrenta nuestra Nación, entre ellas, la de restaurar la confianza perdida en nuestra instituciones públicas. Esto se repara nombrando a las mejores personas en los cargos necesarios y evitando así la continuación del fracasado sistema del clientelismo político, ese al que nuestro pueblo le dio hoy raya en las urnas. Los que pensaron que con ataques, calumnias, publicidad y presión, se puede ganar la razón y el corazón de un pueblo como el de Panamá, se han equivocado y ahora deben estar muy confundidos.

Lo importante es que no vendimos nuestra posibilidad, ni hipotecamos nuestra capacidad nacional, a cambio de un iluso sentimiento de prosperidad que no contempló la parte espiritual, sino que pretendía ser construido a costo de nuestra decencia e institucionalidad.

Felicidades, Patria!

Rubén Blades | 4 de Mayo, 2014

Page 1 ... 3 4 5 6 7 ... 8 Siguientes 20 »