Sobre el caso de Álvaro Alvarado, y otros comentaristas.

Hoy Lunes 9 de octubre del 2023, el periódico "La Estrella de Panamá" publica en su página editorial, un indirecto comentario relacionado al fallo emitido por oficiales del Tribunal Electoral (T.E.) de Panamá, ordenando al comentarista Álvaro Alvarado y otros suspender la publicación del nombre del ex presidente Ricardo Martinelli en sus escritos.

Los abogados del ex presidente Martinelli se quejaron al T.E. argumentando que Álvaro Alvarado actuaba de mala fe, llevando "una campaña difamatoria" en contra del declarado corrupto, y hoy candidato presidencial, Ricardo Martinelli.

El personal editorialista de "La Estrella de Panamá", dirigido por un señor que generalmente termina cada somero análisis con el dicho, "¡Así de simple!", comenta sobre como "la libertad de expresión deja de ser un derecho cuando ofende, inventa, calumnia, agrede", etc., y añade que "cuando se traspasan estos parámetros se deja de comunicar con equilibrio",..."usar datos reales, martillarlos constantemente como campana", es para "hacer daño" y crea lo que describe como... "propaganda negativa disfrazada de información genuina".

Disequemos esta vaina:
Primero: el infantil cierre "Así de simple", es, simplemente dicho, absurdo. Panamá es un billar en donde vivir requiere la constante ejecución de tiros de cinco bandas y donde todo peligra, excepto las buenas ideas y las librerías.

"Martillar" la verdad, usando "datos reales", es efectivamente, una campana necesaria para combatir a la corrupción que ahoga al país entero. Propagar "información genuina" no equivale a "propaganda negativa": es un servicio al público y al país.
¿Acaso sugiere el editorial de "La Estrella de Panamá" que la verdad solo debe decirse una vez? ¿Que la denuncia del corrupto tiene una sola fecha para ser presentada y nunca más debe ser repetida?  ¿Acaso la verdad se gasta, si es repetida las veces que sea necesario hacerlo? ¿Acaso hay un margen o ventana de tiempo exclusivo para señalar al corrupto? ¿Acaso se debe proteger al corrupto no mencionando más que una sola vez su corrupción? ¿Es persecución el repetir el nombre del corrupto y/o el acto corrupto? 

Segundo: el ex presidente Ricardo Martinelli ha sido declarado como corrupto por el gobierno de los Estados Unidos, por sus propios convictos hijos y luego, el 18 de Julio, condenado en Panamá a 10 años de prisión por "lavado de dinero" (el caso está siendo apelado). Usar datos reales no equivale a "campaña sucia". La información genuina no equivale a "propaganda negativa". Repetir que Ricardo Martinelli Berrocal ha sido declarado, acusado y condenado como corrupto no es mentira, no es un invento, no es especulación, no es producto de "militancia". Es decir la verdad, es reportar un hecho probado.

Tercero: "La Estrella de Panamá" del señor "¡Así de Simple!", publicó el 18 de mayo del 2023 un artículo escrito por Pedro Moreno Patiño, en donde falsamente afirma que... "Rubén Blades adquirió la nacionalidad norteamericana solapadamente", una desinformación que me calumnia, un invento posiblemente producto de la militancia y sesgo político del autor, o quizás de un pago para "hacer daño". Ni el director del periódico "La Estrella de Panamá", ni su cuerpo editorial corrigieron la mentira que publicaron y que me vi obligado a desmentir desde mis redes sociales (que de paso comento, registran más circulación que las de ese periódico). 

Cuarto: "La Estrella de Panamá" descalifica al comunicador Álvaro Alvarado por reportar la realidad repetidamente, por la necesidad que existe de hacerlo, para alertar al país y para no dar descanso al corrupto. Ese es un servicio cívico, no un ataque. Si Ricardo Martinelli no quiere que se hable mal de él, entonces que deje de ofrecer las razones para hacerlo.

El grupo de redacción de "La Estrella de Panamá" explica que "los periodistas y comunicadores sociales, como profesionales, debemos cumplir parámetros básicos para mantener informada a la sociedad". Y les respondo: uno de esos "parámetros básicos" es reportar la verdad y el hecho.

El artículo del calumniador Pedro Moreno Patiño, una falsedad a la cual "La Estrella de Panamá" ofreció el amparo de sus páginas, demuestra que algunas publicaciones determinan o interpretan a "la verdad" según lo que conviene al dueño del medio, de acuerdo a su orientación politiquera, la de sus anunciantes y para halagar a los que procura complacer, para obtener consideraciones futuras a favor de sus intereses.  
A mi modo de ver (como decía Guillermo Rodolfo Valdés) eso no es ser periodista: es ser cómplice, o alcahuete de la corrupción.

¡Así de simple! 

Rubén Blades
9 de Octubre, 2023

 
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